30.6.06

A 40 AÑOS DE LA PAYASADA PATRIOTERA

Tumulto en la mitad de la cancha. Lo califcaron de afano de los piratas.

SALVO UNO, NADIE VIO NADA


Hace cuatro décadas, el 23 de junio de 1966, la selección argentina bajo la batuta de un Valentín Suárez, (a) El Zorro o El Hombre Esperado, ex secretario privado de Eva Perón y funcionario del Ministerio de Trabajo, presidente de Banfield y piscólogo laboral sin título habilitante, que se aprestaba a asaltar la AFA tras el golpe de Estado que derrocara a Arturo Illia y era el poder detrás del trono de las DT que adornaban el buzo de Juan Carlos Lorenzo, (a) El Toto, en Wembley se enfrentaron también por octavos de final los dueños de casa y los celestiblancos que por cábala habían empado con la Alemania Federal para no tener que jugar con los uruguayos que tienen siempre la mala costumbre de arruinarnos la fiesta, tanto a nosotros como a los brasileños. La orden era empiojar todo, sobre todo al capitán Antonio Ubaldo Rattin, (a) El Rata, actual diputado nacional por el partido del carapintada Aldo Rico, y el recurso de pedir el intérprete por cualquier cosa entró a esgunfiar al árbitro alemán Rudolf Kreitlein. En aquel entonces los partidos se filmaban en 16mm., blanco y negro, una sola cámara, y se los veía en diferido por tevé 48 horas después. Hubo un evidente foul en un ataque inglés en el área argentina, el alemán no lo cobró, siguió el juego, la pelota fue rechazada y el objetivo de la cámara se fue tras ella. Rattín se fue tras el Kreitlein, que corría para el centro de la cancha, jodiéndolo, señalándose su brazalete de capitán hasta que el pelado, sin dejar de correr, le hizo con la mano que se las tomara, basta, y entonces el ex botero de San Fernando, último gran caudillo del fútbol y boquense de alma y por quintaesencia, se le puso a la par y con la mano derecha frotó el pulgar sobre el índice en un lenguaje que se entiende en todos los idiomas. No había tarjetas rojas. Pero lo mismo lo rajó. Maestros de las confusiones, se armó el borbollón, nadie quería entender nada, El Rata no se quería y terminó sentándose en la alfombra roja de la Reina que por supuesto no estaba porque si no lo sacaban a patadas en el culo, arancó un banderín, todos los ingleses enardecidos en las tribunas gritaban Animals! y cuando terminó el encuentro, clara y tranquilamente favorable a los locales por 1 a 0, a la salida también hubo borbollón, El Loco Gatti y El Pato Pastoriza que habían estado en el banco de suplentes le calzaron varios mamporros al soplapitos bachicha y todos volvieron a Argentina como héroes y a los héroes los recibe el presidente de la república en la Casa Rosada, algo que con gran patriotismo hizo el general Juan Carlos Onganía, que acababa de inaugurar la cursillista y corporativista Revolución Argentina, desalojar a los garrotazos a judíos y comunistas de la Universidad de Buenos Aires, liquidando 40 años de ciencia y tecnología, implantaba las fronteras ideológicas, se iba a comer dos cordobazos y le iba a quedar colgado para siempre el mochuelo del secuestro y muerte de su camarada de armas, Pedro Eugenio Aramburu. De canciller, por casualidad, tenía a Nicanor Costa Méndez, de la Deltec, el mismo de abril de 1982, en circunstancias de otro golpe, y con esa natural propensión al engorre, entre el nuevo ensayo fachistón, el nacionalismo, la guerrilla que algunas partes tenía pintado de rojo que ya se venía y demás, Dardo Cabo, hijo de un dirigente metalúrgico que años después va a ser capturado y asesinado como montonero, y Cristina Vernier, más el sostén de Héctor Ricardo García desde Crónica, se mandaron una reivindicación simbólica aterrizando en avioneta en las Malvinas. La tarzada terminó como le terminaban al autor original de las tarzanadas cuando se le cortaba la liana. El malón de periodistas especializados enviados a Londres superaban los 150, pero ninguno vio nada. El único que lo hizo, que dijo que Alfredo Destéfano le adelantó que había chimentos que se venía algo turbio, que su compañero de cabina no entendía a qué jugaban los argentinos, si era a hacerse echar, y lo que pasó realmente con el pelado alemán, fue Dante Panzeri. Al pedo. Una golondrina no hace verano. Hasta los progres siguen glorificando la patriotada barata. Como el caso de Roberto Perfumo, (a) El Mariscal, que era el N° 2 de ese equipo y que como para él hay que decir según el periodista que tiene adelante, dijo cualquier verdura y participó también en cada jornada recordatoria del episodio histórico que tuvo al Rata como héroe y como mártir, también supo de los halagos del poder, un poco cortidos, es cierto, como fugaz secretario de Deportes de la Nación del transversalista Néstor Kirchner. Este 40° aniversario nos pescó con la resaca del pedo del 6 a 0 a los pobres serbios, así que nos tenemos que aprestar para que en el 2016 se festeje el medio siglo como corresponde: tan al pedo, atrayente y patriotera como fue la payasada original.

Preferiblemente en el Obelisco, che, eh.

26.6.06

¿TE ACORDAS, HERMANO?


QUE VEINTE AÑOS NO ES NADA

En junio de 1986, con el sello editorial de Nueva América, aparecía Muerte en la Cancha 1958-1985, de Amílcar Romero. El tema de fondo era por primera vez tratado y a eso se agregaba que en el período señalado se daba la singularidad de contarse con un centenar de hechos fatales. El final rematado con un Continuará despertó algunos escozores amistosos con los editores por cierta actitud timorata, el temor a herir la susceptibilidad de los cagones de la kulturita argentina, como les decía Cortázar, y la diferencia se zanjó con un terminante que si estaba de acuerdo en que la cosa iba a seguir, había que jugarse, ni la literatura testimonial y la industria del libro estaban en juego. Quedó, entonces, el Continuará y el libro digamos, por un decir, que estaba en la calle y ya había un muerto más.

A esto no tardó de agregarse muchísimas más singularidades. Primero que el pretendido centenar era, en realidad, 102, para nada un hecho meramente cuantitativo, máxime cuando hay vidas humanas de por medio, y segundo que hasta que no aparezca un dato mejor, se trata de uno de los libros de cualquier género que más se ha citado, menos se ha leído (sobre todo entre los que lo empezaron a poner como lugar común de la bibliografía del final, para no desentonar y curtirla de leídos) y mucho menos vendido. Eso sí, alguna cucarda ha merecido: en más de una tecnicatura, tanto en universidades estatales como de la enseñanza privada, lo han puesto de lectura obligatoria en no muchas y de alternativa en varias más. Algo es algo; siempre más que nada. Ahora bien; en un balance somero a tantos años vista, entre tantas catástrofes comerciales y la cuesta abajo en la rodada de lo que sea cultura o por lo menos aspire a serlo, se lo debe tomar en cuenta con méritos propios como para tener su lugarcito, si no en el podio, por lo menos en la foto.

La mayor parte de la edición, hecha todavía con linotipos y plomo caliente, durmió durante por lo menos una década el sueño de los justos en un depósito de un viejo edificio de la calle Talcahuano, entre Corrientes y Lavalle, junto a otros congéneres del mismo sello u otro nombre de fantasía, como una lujosa edición de tapas duras y sobrecubiertas acerca de la gloriosa trayectoria de Los Pumas y El asesinato del wing izquierdo, una exhumación del género folletinesco que había realizado Jorge Fernández Díaz por ese tiempo, anticipándose imaginativamente a la constitución de una agrupación de padres de hijos muertos en las canchas que se movían en una Traffic, con una estructura, motivaciones y objetivos muy similares a los de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Los hallazgos, apartes de los literarios, que no eran pocos, acuñaba por primera vez la expresión Secuestros SA, que a partir de ahí tuvieron a bien afanársela sin escrúpulos, comillas ni cita como corresponde hasta el día de la fecha.

Hubo un tiempo bastante largo en que como abrazos a un rencor con el excelente trabajo de Fernández Díaz, envasados contra cualquier contaminación por una común envoltura en esa película de polietileno con que ahora se envuelve todo, aparecieron los dos, colita contra colita, a $ 0,50 cash, no se admitían tarjetas de crédito, en una librería frente a los Tribunales de San Isidro, propiedad del gerente del sello editor. Ni así pudieron agotarlo. En los primeros tiempos de la salida fue tal el aparato de distribución puesto como infraestructura que la mayoría de deudos, parientes y amigos de las víctimas tuvieron que ir directamente hasta la sede central de Talcahuano al 400 a comprarlo, cuando ahi no se vende al menudeo y la molestia de la empleada de tener que ir hasta el depósito, al fondo de un edificio que se está cayendo a pedazos y llenarse todas las manos de polvo.

Más de un humorista conocido o amigo de los que nunca faltan, enterados de esta retahíla inédita en la campaña de promoción, entró a hacer correr la bola que en realidad Nueva América era una cortina de humo de El Abuelo, por entonces vivo, y Julio Humberto Grondona para lavar dinero proveniente de la venta ilegal de pororó en las canchas. Mejor ni tocar el punto contrato de edición y rendición periódica de cuentas.

En la actualidad, en una tómbola asquerosa que renueva cada muerte y con La Nación a la cabeza regateando los asesinatos policiales oficiales, la contumacia y obediencia debida de El Gráfico hasta que la Industria del Espectáculo lo barrió hasta convertirlo en una versión mensual de la Radiolandia del fútbol, más los patrióticos esfuerzos de la cantidad de alcagüetes que tiene la AFA, el total supera los 240, y aunque los babiecas trillan lugares comunes como que a los finaditos la vida no se la devuelve nadie y la sangre es lo más democrático que tenemos a mano, el fenómeno ha cambiado cualitativamente y si vivir implica ya antropológicamente una muy compleja cultura, matar y morir no lo es menos.

Como cada Mundial tiene a bien producir en el neoliberalismo, éste también tuvo lo suyo en materia de libros de ocasión, pero todo bien light, no se trata de andar nombrando al Diablo en la casa de Dios. Es hasta una cuestión de buen gusto. Pero incontrolable como todo fenómeno humano colectivo están en marcha simultánea dos documentales sobre la Puerta 12, gente de una de las principales universidades privadas está a punto de largarse con otro sobre las barras bravas en general y en Europa ya hay más que borradores hechos para una coproducción que se salga de una vez de los espectacular del fenómeno y por lo menos arriesgue alguna hipótesis en este jabón de la bañadera que se sigue resbalando y que llega al colmo de ir con escolta policial propia a Alemania, hacer bien los deberes con la FIFA, ya ha generado tres leyes especiales, dos se han quedado esperando y tienen una subsecretaria de Estado nacional a cargo del asunto, todo en medio no se sabe si de una tara colectiva o de una perversión realmente revulsiva, porque la nomenclatura oficial sigue siendo la de marginales, una minoría de delincuentes enquistada en el fútbol, malandrines comunes disfrazados de hinchas, etc., mientras el principal referente se casa y veranea en Pinamar, es un ñoqui del gobierno municipal, se casa con una asesora del gobierno provincial de Buenos Aires y cuando se la ve peludas en Tribunales llama al Jefe de Gabinete con el celular por la línea directa.

En cuanto a la posibilidad de una reedición actualizada, si es fiel a la más estricta verdad, conversaciones en forma de ofertas volátiles no faltaron, la rotunda confirmación de lo que también fue el marketing primero ha alejado cualquier posibilidad de seguir adelante. Sin embargo, si bien biológicamente llega el tiempo en que se deja de ser joven, por el mismo motivo hay otros que lo son y no falta el que se encuentra persistiendo en hacer una remake, hablando con editoriales que como la canción de Pablo Milanés a todo dicen que sí, jamás dicen que no, para luego poner a macerar en algún cajón los originales y siempre encontrar que hay un leve sesgo en el enfoque en una tema tan interesante y tan actual, porque si los rompepelotas que son DT ad hoc sobran, los que encuentran que siempre tienen la justa sobre el libro de violencia del fútbol de otro abundan como los virus informáticos.

Han pasado veinte años. Por una convención absolutamente arbitraria es el tiempo que se estipula para el desarrollo y entrada en acción de una nueva generación. Y el fenómeno de Los Muchachos, o Batatas, como se los llegó a denominar en pleno apogeo de la Segunda Década Infame, no ha dejado de desarrollarse como para que ya no quepan dudas que forman parte del paisaje, igual que Caminito o el Obelisco, y que la trillada minoría infiltrada en realidad es la vanguardia de una clase dirigente para hacer los trabajos sucios que para nada curiosamente permite la infiltración de elementos extraños, minoritarios, menos que menos decentes, trabajadores, ciudadanos comunes, en una sociedad ya descaradamente anómica y lumpenizada. A punto tal que a nadie se le ocurrió mencionar lo que está a la vista, como son los hilos conductores que van de la construcción del Monumental, en 1930, a la primera masacre en junio de 1944, y pasando por la Puerta 12 de casi un cuarto de siglo después, ya con 80 muertos a cuestas, encontrar que República Cromañón con sus 194 no podía si no ser la consecuencia lógica y todo con la misma materia prima. [AR]

23.6.06

ASI SE DESTRUYE LA HISTORIA

"Ya nunca me verás como vieras,/ recostao en la vidriera/ y esperándote..."

CONSIGUIERON CERRAR EL BAR BRITANICO

Esta tarde, luego de 16.790 días, lo que implica 402.960 horas de estar abierto ininterrumpidamente, los dueños legales de la histórica esquina de Defensa y Brasil, justo frente al monumento al andaluz don Pedro de Mendoza, fueron desalojadas las instalaciones, metidas en cajas y cajones las pertenencias, Pepe Miñones, José Trillo y Manolo Ponce, sin los sacos de dudosa blancura y más dudoso planchado, se retiraron con la parquedad que hacen los gallegos, apenas balbuceando "bueno, ya no hay más nada que hacer" y "hombre, qué decir: una vida".

Entre tanto, los más curiosos y atrevidos se mandaban para tratar de manotear un pocillo, un plato algún cenicero, las viejas copitas para la grapa y el anís, algo que con la fuerza del amuleto permitiera seguir guardando el recuerdo del querido bar con sus luces amarillentas que sólo se cortaban con los apagones, mesas viejas y enclenques, quemadas de puchos, café barroso y esperar las medias lunas tibicietas de los amaneceres por el lado de la barranca de Brasil.

Las famosas Leyes del Mercado dictaminaron que el propietario del local, Juan Pablo Benvenuto, decidiera alquilárselo a otro y ofreciera
20 mil dólares para pagar las indemnizaciones de los que trabajaron allí todo este tiempo y al medio campo oriundo de lo más rancio de Galicia pasar a la categoría de empleados del nuevo fantasmal inquilinos.

¿Es necesario adelantar la respuesta a coro de tres gallegos al signore Benvenuto?

La inútil cháchara oficial, poco más de un mes atrás, la Ciudad de Buenos Aires reglamentó la
ley 1227 que ordenaba respetar el patrimonio histórico cultural tangible e intangible de estos edificios. Acorde a esa reglamentación otra inutilidad reforzó la primera y un juzgado porteño dictó una medida cautelar en beneficio de la mantención del Bar Británico. Pero lo que tiene de bueno el Derecho es que siempre para un juez hay otro y metánse la medida cautelar al fondo a la derecha porque vino otro Su Señoría y puso el pulgar abajo: Desalojo, no jodan más y la terrible tramitación de arrancarse la piel a tiritas empezó hoy a las 7 de la mañana.

Por supuesto, bastante antes, cuando los conocedores de lo fáctico vieron que ya estaban tendiendo la cama y cocinando el final obvio a fuego lento, hubo pronunciamientos populares, noches en vela y demás, pero al final Benvenuto terminó cantándole a lo que se le cifra en el nombre y recuperó los m3 vacíos y seguramente un estudio de arquitectura paquete lo reciclará y lucirá mucho más bonito, pero sin alma.

Mercado sigue demostrando que la única ley vigente en Argentina es la de la gravedad. Pero la que se le ocurrió a Newton cuando un manzanazo lo sacó de la siesta, si no por lo grave que se está poniendo todo esto. Pronto los modernistas con capitales nunca demasiado claros pueden encontrar que el Parque Lezama que está enfrente es una caca, sobre todo poco rentable, y proceder a talar los árboles añosos, pasarle la topadora al anfiteatro natural y hacer una réplica de Disneylandia.

Total, si lo único que nos falta es festejar el 4 de julio. Vamos, vamos: a sacarse la careta.


"¡LADRAN, SANCHO!"

CRECED Y MULTIPLICAOS

Según cifras que se han echado a rodar en un mundo regido por la frigidez de los números, en estos momentos la red alberga la módica suma de 38 millones de bitácoras (blogs), de las cuales 178 mil son en lengua castellana, un módico 0,5% del cual formamos parte.

No importa. Seremos pocos pero estamos bien montados.


(Algo teniamos que decir, che.)

21.6.06

SI EMPEZAS CON EL PIE IZQUIERDO...

Panorámica de un ocaso en Barcelona. Al fondo, el Mare Nostrum.

DISCULPAS DIBUJADAS & ANIMADAS

Nuestros abuelos, y aún antes, se vinieron de allí a hacer la América. No hay que tomar la cosa tan al pie de la letra. También la iban a civilizar y cristianizar. Cosas del neoliberalismo, con esa constante migración que ha caracterizado a toda la historia humana, ahora los contingentes, mucho menores por cierto, empezaron a ser a la inversa, sobre todo con las noches muy negras que nos tocó vivir.

Y, claro, si bien el cocino ahora no escasea, si es más, más mejor. La diáspora uruguaya, chilena y argentina se portó lo suficientemente poco bien como para que la xenofobia, el chovinismo, el racismo y otros ismos tuvieran su creencia legitimadora, como decía Carlos Marx, y nacieron los sudacas, una subespecie existencial, racial, ciudadana, sobre dos pies, abonada para colmo por marroquíes, tunecinos, turcos, senegaleses y demás, casi todas las tonalidades.

Y quilombos. Muchos quilombos. Un verdadero Segundo Mundo sobre el que han tenido que intervenir los gobiernos con la eficacia de siempre para tratar de menguar un poco la cosa y que los poderosos dejen de estar inquietos. Los dueños de casa sienten que tienen sus derechos porque los tienen, qué joder, pero los que van como ellos antes vinieron, también y no es la racionalidad la que prima.

Un grupo de afectados, a los que les cae la general de la ley, todos acantonados en el barrio barcelonés del Borne, encabezados por el argentino/chileno Emilio Romero (le faltaba ser hincha de Peñarol para completarla) vienen encarando un largometraje dibujo por dibujo, a grafito, a cargo de Samuel Restucci, con nacimiento certificado en una de las veras del Mapocho, y con otros para completar un equipo están empecinados en completarlo con el título de Disculpen las molestias, son fallas de origen.

Los interesados en averiguar la currícula/prontuario de los susodichos, una muy exclusiva avant premiere de lo que quieren, videoclips ya realizados y demás está en un sitio que acaban de poenr en línea y donde explotan hasta límites pocas veces alcanzados lo que puede dar la multimedia. Los que tienen configuraciones comunes se van a tener que armar de paciencia por lo que tarda la carga de imágenes. Para visitarlos y disfrutarlos en vivo y en directo, un click en el
subrayado
alcanza.

¿QUE TENDRA LA PRINCESA?


A él lo recibió El General; al padre de ella también, pero otro.

Princesa Máxima, de los Países Bajos, ¿unos algodoncitos por un casual?

DE AQUELLOS ALTARES A ESTAS GRADAS, MAJESTAD

La hasta entonces más o menos simple ciudadana Máxima Zorriaqueta pidió que al encarar el altar, del brazo del heredero de la corona holandesa, un fueye le rezongara Adiós, nonino. Esta tarde, en un estadio de un país vecino, a pocos kilómetros, mientras sobre el césped se ven los oranges de la ex Naranja Mecánica y los Pekerman's Boys, la partitura va a estar a cargo de El Tula, primer bombo de las 62 Organizaciones Peronistas, y su afiatada banda (musical, se entiende) de parches sudacas.

No es lo mismo ni se puede comparar, por supuesto. El marplatense nunca le dio a la manguera rellena con arena y municiones que suele ser afinada en el cucuza de los adversarios y el rosarino, las únicas botoneras que ha tocado, son las de los porteros eléctricos de las torres de departamentos.

Quizá un salomónico empate podría zanjar todos estos abismos sociales y culturales. ¿O no?

2.12.05

HACE APENAS CIEN AÑOS

En 1976, a 50 años de la grabación de Recuerdo, Osvaldo y el editor de esta bitácora.

OSVALDO PUGLIESE

El 2 de diciembre de 1905, en un modesto hogar italiano regenteado por un zapatero remendón, flautista de un trío tanguero, nacía el menor de los varones, al que le pusieron Pedro Pablo y las esperanzas del viejo fue verlo subirno un día, de pingüino, al escenario del Colón como concertistas de las grandes obras de la humanidad. Berretines de inmiegrantes. Su sueño no se cumplió en su totalidad. Subió, de traje común, con su orquesta que marcó una época y un sonido de Buenos Aires, a tocar su música. Hoy, como nunca, pero más que todos los días, Villa Crespo está de fiesta y la música popular de todo el mundo está de fiesta. En 1939 formaría su primera orquesta que no se apagaría hasta que se apagó él, a los 90 años, a poquitos días que el Concejo Deliberante de la Ciudad le ofreciera el salón para un recital homenaje a uno de sus hijos dilectos. No pudo ser. Pero se mantuvo casi medio siglo a la vanguardia, haciendo de puente nada menos que entre Julio De Caro y Astor Piazzolla.

23.11.05

EL ALMA EN PENA DE ALEX BLUMBERG HIZO CUMBRE

INGRINGULIS POSMODERNISTAS

En la Reunión Cumbre que se llevó a cabo en Mar del Plata el pasado 4 y 5 de noviembre y que supo a bien congregar a hombres armados con todos los modelos y calibres, en medio del aluvión de imágenes, muchas muy filtradas, en una de la cumbre gorda, como un pantallazo, apareció la inconfundible del inefable ingeniero Juan Carlos Blumberg, pero sin la carpeta, padre del jovencito Alex, secuestrado y asesinado en el momento que lo liberaban, hecho singularmente conmocionante que convirtió al padre en un referente que llamó a concentraciones multitutinarias.

A pesar de lo indiscreto de cierto periodismo nunca se supo mayores cosas de la vida de los Blumberg, salvo que viven en una elegante residencia del conurbano norte, pero no en qué esfera profesional se desempeña, el rubro, los ingresos, etc. Salvo ataques de tipo político acerca de estar financiado su movimiento por otros afines al acual presidente norteamericano lo demás en un misterio.

Y justamente hizo esa fugaz aparición, en una reunión en donde aparentemente haber sufrido la desgracia de perder un hijo en esta actividad que se ha vuelto tan asidua y rentable como es secuestra y matar, apareció el ingeniero Blumberg.

También lo hizo, siempre muy fugazmente, por el juicio seguido a Hugo Conzi por el bárbaro asesinato de Marcos Schenone. Tras cartón, con un Cromañón que no se apaga ni deja de echar gases tóxicos, los cañones apuntaron a otro padre de una víctima menor de edad, el abogado Juan Carlos Iglesias, convertido también en un referente público en una sociedad donde el vacío de líderes hace que episodios amargos, tristes, como un sucuestro o una masacre por desidias oficiales varias, entre otras cosas, saquen a ciudadanos comunes de su circuito habitual de vida y se los convierta en figuras nacionales, algunas hasta con aparentes ambiciones políticas, no desmedidas, porque dada la escacez reinante y los buracos existente esto está para cualquier cosa.

11.11.05

NO NOS PODEMOS QUEJAR

NO HAY COMO LA LIBERTAD DE EXPRESION

Esta madrugada, entre algún que otro sillazo, trompadas y patadas los familiares de las víctimas de la masacre de República Cromañón impidieron a la legislatura porteña que votara sobre el juicio político al jefe de gobierno, el ex fiscal y ex comunista Aníbal Ibarra. De los 30 votos necesarios, parece que había sólo 29, los 5 diputados kitchneristas se retiraron para tratar de que no hubiese quórum y los deudos no escatimaron en juicios de valor, epítetos y cuanto se le viniera a la boca.

Uno de ellos, a cámara abierta, en una salida del programa Informe Central, de Canal 2, desde el recinto calificó al presidente de la Nación de hijo de puta, de delincuente, le reiteró lo que según él ya le había dicho ("esto va a parar en un baño de sangre") y no dejó lugar a dudas que si lo llegaba a encontrar, por lo menos bonito no le iba a decir, que trataría de estropearlo a golpes y si el asunto daba para más, eliminarlo de la lista de los mortales.

El informe de la movilera destacada daba cuenta de las acusaciones de los afectados acerca de las maniobras del oficialismo, centrado en la figura del orden presidencial y en supuesta orden para parar que su aliado político en la Capital Federal vaya a parar el banquillo, de haber secuestrado (sic) a una diputada radical que iba a votar en contra y de haber enfermado al folklorista El Chango Farías Gómez, del PRO, macrista, a quien lo presionaron y lo borraron de la audiencia so pretexto de un súbito ataque de presión arterial cuando muchos lo habían visto lo más choto tomando café en un boliche de las cercanías.

Más temprano, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, había anunciado un paquetito de medidas para bajar una inflación que todavía no galopa, pero que ya trota. Una de ellas es bajar la doble indemnización por despido injustificado, en su momento puesta para tratar de detener la desocupación masiva, y que con frío realismo numérico dijo que ya estaba en el 1,8 y que ahora iba a estar en el 1,5, una medida que fue interpretada como un guiño a las patronales para que les sea cada vez más barato echar veteranos en masa y tomar borregos dóciles por dos centavos.

Por las dudas, si algún inadaptado de otro país, malinformado lee esto, el actual gobierno es proveniente de una de las tantas partes del peronismo, ganó cómodo las últimas elecciones parlamentarias, aliándose con lo peor de su propio partido y las oligarquías provinciales, y está tildado de estar ubicado a la izquierda del centro, de tener inclinaciones socialistas y para el ex presidente, el riojano de Anillaco, también peronista, se trata lisa y llanamente de un gobierno marxista-leninista.

24.10.05

INTERNACIONALIZACION DE LA AMAZONIA

Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES/ WASHINGTON POST, TODAY

y en los diarios de mayor circulación de Europa y Japón.

En Brasil y el resto de Latinoamérica este artículo no fue publicado.

Durante un debate en una universidad en Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación del Brasil, Cristovão Buarque, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. El joven estadounidense introdujo su pregunta diciendo que esperaba una respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Esta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

"Realmente, como brasileño sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.

Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás que es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las Reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia.

Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos, Manhattan debería pertenecer a toda la Humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia, Recife; cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EE.UU. quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares de EE.UU. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del Mundo tenga la posibilidad de COMER y de ir a la escuela.

Internacionalicemos a los niños tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merece los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar, que mueran cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo. Pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente NUESTRA!

17.10.05

CHE, PONGASE DE ACUERDO

El sábado útimo la muchadada de Estudiantes de Buenos Aires con sede en Caseros volvía de jugar con San Telmo y la custodia policial de la República Federal de Buenos Aires los dejó en la frontera con la República de Tres de Febrero y sin custodia, así que como los colegas de Almagro, cerca de la canchita de José Ingenieros, estaban alternando luego de su partido con
Atlético Rafaela de Santa Fe, procedieron a detener los micros, bajarse y darles para que tuvieran.

Sucedió lo previsto: se dieron. No alcanzaron a incendiarles el gallinero, como estaba previsto, pero algo es algo. Claro, intervino la policía y se dieron más porque entonces fueron TRES los bandos en pugna y, para colmo, uno con armas de fuego. La mamá de Mauricio Suárez, de 26 años, (a) Fatiga, no pudo terminar bien su día porque al muchacho lo mataron. Médicos del Hospital Piñero declaron en vivo, muy cautos, que la herida que tenía en el hombro, entre la
clavícula y el cuello, al que ya había entrado cadáver, era de tal índole que no acercaban a dar con qué había sido producida y que el deceso se había producido por el desangre.

Los diarios primero hablaron de la detención del jefe del Operativo Especial del lado de la República de Tres de Febrero, por chambón, pero que un efectivo con el arma reglamentaria en la mano subió a uno de los colectivos atacantes y lo fusiló a Fatiga sin más trámites, a medio metro, con la Itaka cargada con perdigones de guerra. ¿Causa? Gravísima. El ahora finado tuve la insolencia, tupé y atravimiento al ver cómo venía el taquero repartiendo culatazos a troche y moche de decirle: "¡Pará! Pará de dar tanto."

Un negrito insolente. ¿De dónde se conocían para tutearlo, más siendo un pendejo, y el otro hombre mayor, autoridad, custodio del orden y auxiliar de la Justicia?

Se trataba del comisario Juan Carlos Furnus, que quedó en chirona, a disponibilidad y con la teórica sombra de un mínimo de ocho años por homicidio simple agravado por el cargo. A las pocas horas, el periodismo siempre sensible a todo lo que sea ver el ser humano atrás de cualquier cosa, hizo correr la bola que el susodicho había tenido un intento de suicidio.

Es posible y probable. Lo que sí dice que si fue intento, fracasó. En cambio, a Fatiga literalmente lo vació, por la flor de fuego de la Itaka a esa distancia es poco más grande que el orificio donde sale, pero al hacer impacto se abre y rompe todo lo que encuentra. Fueron nueve perdigones 9 mm.

No somos ordenados ni prolijos ni para hacer cagadas.

Eso sí, como siempre los mecanismos de invisibilización se ponen en marcha, ahora todos casi dicen a coro que el total de muertos en las canchas es de 174, sin aclarar desde cuándo, pero en realidad ya se acercan a las 250 porque no cuentan a los negros del interior que no son argentinos y tampoco a los que da de baja la policía porque no son humanos. Como tampoco cuántos van ya a itakazos a quemarropa porque el Fatiga de Caseros no es ni el primero ni el segundo, y este último para colmo, a días que un ilustre camarada mendocino le tronchó la carrera a un futbolista de San Martín tirándole de un poquito más lejos en pleno pecho y no lo pasó a la categoría de alma en pena porque, dicen, Dios es cuyano y encima hincha de ese club.

Siga el baile, muchachos, siga el baile, al compás del tamboril y con Los Auténticos Decadentes.

¿LA HISTORIA SE REPITE?

Ahora dicen oficialmente que en el ex penal militar de Magdalena, desde hace un tiempo civilizado, por una cuestión del las tantas entre internos, se pelearon, prendieron los colchones de gomaespuma y se achicharraron y asfixiaron 32 de ellos. La versión es muy parecida a la del famoso Pabellón 4, de Villa Devoto, el crimen colectivo quizá más monstruoso entre los tantos cometidos durante los Años Negros, donde un número nunca precisamente
determinado de detenidos, pero alrededor de 70, fueron achicharrados hasta con lanzallamas cuando se atrincheraron de una requisa feroz poniendo los colchones como escudo, no les abrieron las rejas y encima los ametrallaron desde la pasarela.

No es tanto. sea como sea, lo que ocurrió en Magdalena. Eso sí, en la Argentina, nunca los hechos sucedieron como después cuentan las versiones oficiales. El mero instinto de supervivencia de un preso le dice que jamás prender fuego a colchones que son bombas de tiempo que tiran esquirlas como antorchas que se prenden al cuerpo como napalm, aparte de exhalar una humareda negra mortal. Es preferible comer vidrio. O igual a comer vidrio. O aniquilarse a dentelladas. En este caso no sería una rencilla entre patotitas enfrentadas, algo bastante común en cualquier penal del país, si nos atenemos a la candorosa versión de las autoridades, que no explica razonablemente por qué el personal se olvidó de abrir las rejas para que escapara el mayor número de reclusos, si no un suicidio colectivo.

19.9.05

BOQUITA EN EL BANQUITO




LA 12 CARA A CARA CON LOS JUECES


Para hoy está anunciado el comienzo del juicio oral a los hermanos Di Zeo y a Santiago Lancry, (a) El Gitano, uno de los históricos, hombre del finado Carlos Bello, la Coordinadora Radical del Coti Nosiglia y de Fernando de la Rúa, como consecuencia de los hechos acaecidos en un amistoso que intentaron jugar en La Bombonera con Chacarita Juniors, a fines del siglo pasado, gracias a la suspensión del fútbol por los buenos oficios del juez Perrotta, quien intervino para proteger la falta de seguridad de un ciudadano que nunca había ido a la cancha y no se animaba a hacerlo por miedo a que lo fajaran.

Aquel día de semana, los de San Martín, institución conducida por el hincha de Independiente y ex recontralgüete del menemismo, el preclaro gremialista y ex ministro y ex encargado de las obras sociales de todo el país, el gastronómico Luis Barrionuevo, secundado por el afable Armando Capriotti, algunos desocupados existenciales de los funebreros se les dio por pasar el rato ya que la entrada era gratis. Pero en los cálculos habían omitido que en el último oficial, cuando los bosteros anduvieron por las instalaciones de Villa Lynch, les habían dado para que tuvieran, por lo que inmediatamente fueron llamados por celular los ahora inculpados, quienes se hicieron presentes con otra docena de amantes de la popular divisa y las propinaron tal garroteadura y pateadura en el suelo que las cámaras de tevé presente se hicieron un picnic.

Como la justicia tarda pero nunca llega, no se sabe si porque es un permanente interruptus o un eterno replay, con casi seis años de demora los principales inculpados van a ser sentados en el banquillo para que den cuenta del aquel aquelarre. En el intertanto, no se lo pasaron en un monaterio. Rafael Di Zeo, (a) El Rafa, heredero natural del trono dejado vacante por José Barrita, (a) El Abuelo, protagonizó una supuesta fuga cinematográfica desde el 9° piso de un elegante edificio de departamentos del barrio de Flores, donde solía tener la compañía de una uniformada de la Policía Federal, ya que la comisión que lo fue a buscar cometió el error de ir a allanarlo y detenerlo sin la orden judicial correspondiente, un traspapelamiento diurno con efecto nocturno que le dio tiempo para rajarse con comodidad, pero no poder llevarse varios miles de dólares, armamento de guerra y tres vehículos casi flamantes, entre ellos la correspondiente 4 x 4 con vidrios polarizados. Nadie puede ser tan mal parido de que todo eso fue orquestado.

Estuvo prófugo un tiempo, lo encontraron, lo encerraron y la salida fue a toda tevé, a los abrazos y a los besos con los de uniforme. Los vecinos del mencionado consorcio ya había mostrado su asombro con el estereotipo circulante de la demonización de los barrabrava, nada menos que con El Rafa, un tipo superfashion, pelito impecable, matizado por canas, todo obra del mejor de coiffeur personales, del que dijeron que era un excelente tipo, solidario, preocupado por los problemas de los demás y siempre presto a colaborar. Bajo el ámbito del ritual futbolero, los contrarios no pueden opinar lo mismo, porque lo menos que se llevan es un ojo en compota o una costilla rota, pero tampoco es cuestión de andar siempre buscándole pelos a la leche.

Como, por ejemplo, los comemierdas que aseguran que estos tipos tienen un paraguas galvanizado por parte del stablishment, al estilo de la protección electrónica de los héroes en los videojuegos.

Sabiamente la cámara actuante rechazó las interferencias de la defensa, los jueces están convencidos que El Rafa es el capo di tutti capi porque lo tienen grabado dando directivas y órdenes para proceder a la abolladura de los otros, elemento indispensable para que exista el fútbol, por otro parte, y la sagacidad investigativa ha llegado a tal punto que han descubierto que la barra que él capitanea tiene beneficios, como por ejemplo, haber tenido un viaje pago a Paraguay para acompañar a Boca.

¡Barrabravas, temblad! Miren si se les ocurre leer las actuaciones del ex juez y ex catedrático Jorge Moras Mom, en ocasión del asesinato de Héctor Tito Souto, el chico de la sombrilla que nunca tuvo nada en las manos, primo político del cada vez más encumbrado Roberto Perfumo, y que ya en abril de 1967 los hizo constar en autos por primera vez, estampó para siempre tipo de organización y objetivos dolosos y que eran una manifestación de delincuencia social organizada, les faltaba nada mas que una pizquita para que el colega que vieniera atrás la agara picando, volea y al fondo de los piolines como asociación ilícita para siempre, y que tenían los gastos pagos, tanto en el interior del país como en el exterior. Son capaces de allanar la AFA y enterarse de dónde salen los cientos de talonarios que como entradas de favor siguen constituyendo el mayor sostén económico desde fines de la década del 50. [Por el caso Souto, los que quieran leer un trabajo documental que reconstruye todo lo acontecido, para bajarlo gratis no tienen más que cliquear en el subrayado. Incluso si pertenecen al llamado aparato aministrador de justicia o si son abogados.]

Justamente el titular de esta ave raris de Tribunales, como el doctor Moras Mom, que metió los brazos en las miasmas hasta los codos y sacó todo afuera, en una charla sin pelos en la lengua sentenció que un juez que no conoce la realidad no puede administrar justicia. A los supuestos periodistas especializados en cualquier pavada les cae el mismo sayo. En la emisión de Informe Central, por Canal 2, que conduce Rolando Braña, quien tiene a su cargo las noticias llamadas policiales preguntó con un candor que deja perplejo si los Di Zeo seguían yendo a la cancha por lo que el conductor lo regañó amablemente por quedar como un salame en vivo y en directo. Menos mal que ahí estaba el cordobés, ex comunista y ex hombre de la Editorial Atlántida de los Vigil, Alfredo Leuco, quien con una valentía digna de encomio aseguró que las barras bravas tienen hasta relaciones con los dirigentes.

Con gente así estamos salvados. Ni ellos ni los jueces miran siquiera el noticiero del propio canal. En el último enfrentamiento del glorioso Boca Juniors, convertido en institución fashion gracias a la gestión del ingeniero Mauricio Macri, candidato a diputado nacional que ya está probando la banca si es que no gana en la ciudad de Buenos Aires, con el colombiano Once Caldas por la Copa Andá-a-averiguar-el-nombre-de-todas-las-que-se-juegan, gozando todos los beneficios de la excarcelación que en un estado de derecho tienen los amigos y servidores del poder de turno, el plantel dirigido por Alfio Basile, que a cargo de la selección nacional ya supo de intentar hacerse acompañar por dos docenas y pico de bravos de La Guardia Imperial racinguista a un amistoso en Arabia Saudita, los Di Zeo Brothers y los más granado de la barra, con el plantel reconociendo el terreno para el partido de la noche y haciendo movimientos de elongación, están también adentro de la cancha, cumpliendo las tareas de vigilancia correspondiente y fraternalmente cediendo entrevistas a la tevé local y explicándoles cómo desde chiquititos, los papis lo habían hecho bosteros a muerte.

Preferiblemente, con la muerte de los otros, claro, aunque La 12 por el dudoso honor de ser la hinchada con más bajas en la historia desde el inicio de Fútbol Espectáculo SA a principios de los 60 y contándoles los 71 de la Puerta 12, a la que se sigue calificando de avalancha y a la que el pintoresquismo tilingo le atribuye que el alma en pena de todos los muertos ulula y anda flotando por el Monumental. Sin contar con los ex guerrilleros y economistas neoliberales que a coro hablan de otro fantasma, tan o más temible, como el supuesto Efecto Puerta 12 como el todo contra todos, pobres haciendo moco a pobres, la disolución nacional.


16.9.05

HOY JUSTO SE CUMPLE MEDIO SIGLO




«DEBEN SER LOS GORILAS, DEBEN SER»



Hoy se cumplen 50 años desde la irrupción de la Revolución Libertadora. Un irresoluto país que estaba muy lejos de haber superado dicotomías como unitarios y federales caía en otra sinrazón mucho más profunda, definitiva: peronismo y antiperonismo. Si el primero es algo idefinible por naturaleza, porque los estados de ánimo suelen resbalarle al raciocinio, encuadrándose por entonces en lemas tribuneros como «ni yanquis ni marxistas, peronistas», aunque quizá la mejor provenga de su propio riñón («el hecho maldito del país burgués», de John William Cooke, un dirigente vernáculo con nombre de filibustero inglés y que entregó su vida al delirio de tratar de tejer lazos entre la mazamorra oscilante siempre de acuerdo al enemigo de turno con la Revolución Cubana, cuando si algo tuvo y sigue teniendo de coherente el peronismo es su naturaleza profundamente antisocialista, caudillista, biclasista y estanciera), lo que no tardaría en ser llamado gorilismo vino a aportarle la imprescindible otra pata para montar a la sinrazón, el odio y como único motivo de existencia en torno a la dedocracia de un caudillo con neto arraigo popular, sin duda, pero un valor que no significa nada per ser ya que durante el siglo XX los hubo mucho más y cada cual más nefasto.

Popular por qué y para qué, en todo caso preguntarse.

El epicentro de la rebelión estuvo en Córdoba. Ya en el Facundo Sarmiento le había echado el ojo a esa condición bifronte entre lo bárbaro domado por los jesuitas y La Docta que había dado al Manco Paz y a Dalmacio Vélez Sarsfield. El general ultracatólico Dalmiro Videla Balaguer estuvo al frente. En Corrientes, en un segundo plano, aparecía un Pedro Eugenio Aramburu que no tardaría en copar los primeros planos. Por agua se lanzó un energúmeno como Isaac F. Rojas, quien al pasar por Mar del Plata y practicó tiro al blanco con las baterías de la flota contra los depósitos de combustibles como si tratara de un ejercicio de calentamiento precompetitivo para dejar en claro que para lo único que tenía ideas claras era para odiar al otro y hacer exactamente los mismos sandeces, pero de signo inverso.

La muy poco relevante Fuerza Aérea quiso aparecer como leal en un primer momento, el mal tiempo que duró hasta el 19 de setiembre, con muy bajo plafond de nubes, no dejó despegar a lo principal de su dotación y los pocos que despegaron pasaron a engrosar una categoría nacional que haría flor y nata: los panqueques., bautizados así, muy poco imaginativamente, porque se dieron vuelta en el aire. Frente a cantidad de locales sindicales, sobre todo la UOM, en la capital y el Gran Buenos Aires, sobre todo, bajo la lluvia, una masa fiel de trabajadores esperó en vano las armas prometidas y guardadas, algunas, en los sótanos del edificio Alas donde funcionaba el primer canal de tevé y era el cuartel general del propagandismo del régimen regenteado por un tal Apold.

La irreductible posición de la Iglesia, que fue el elemento aglutinador y relevante para producir un cambio en la Casa Rosada, fue junto al odio mucho más racista hacia los cabecitas negras que clasista, lo único más o menos coherente. Un regimiento que arrancó leal al gobierno constitucional desde Santa Rosa de Toay, La Pampa, para combatir a los marinos insurrectos, en el trayecto cambió cinco veces, dirimiéndose la condición del cumplimiento del deber constitucional al golpismo a piñas entre los principales oficiales. El Proceso, la casi guerra con Chile y Malvinas, veinte años después, ya mostraban el cuño del desastre anunciado gracias a la anomia, falta de principios, ideologías amorfas productos de collages cipayos de todo cuño, anarquía y personalismos inconducentes que procuran evitar la falta total de un conciencia nacional, como también la falta de objetivos claros hasta como sectores por naturales totalmente reaccionarios, antipopulares y antinacionales.

La inquina que los había llevado a vivar el cáncer en 1952, cuando la vida de María Eva Duarte entró en su fase terminal, un odio feroz y bárbaro los llevó a arrasar como hordas a estatuas, bustos, carteles y demás exabruptos de la carnestolenda peroniana. Mucho peor el remedio que la presunta temida enfermedad. El ícono del cadáver embalsamado de la Abanderada de los Humildes, en la CGT, es un historia tan asquerosa y tétrica que avergüenza recordarla. Llegar a levantar la Biblioteca Nacional para demoler el lugar físico donde había muerto la ex actriz, hija natural reconocida por un estanciero, oriunda de Los Toldos, para que la chusma y la plebe, según los argumentos, no lo conviertiera en un santuario profano muestra bien a las claras que la patología reemplazó cualquier ética e ideología y que la presunta religión oficial, a cargo del déficit oficial, era profana y sectaria. Un personaje como El Capitán Gandhi, allegado a uno de los marinos golpistas, se pasó por los pasillos del Departamento Central de Policía con la calavera putrefacta de Juan Duarte, el súper cuñado y súper secretario privado del que pasó a ser el Tirano Prófugo o el Dictador Despuesto, con tal de nombrarlo, para probar lo que sus cofrades de los services lo habían suicidado. Veteranos sabuesos, acostumbrados a cualquier horror, vomitaron ante el paso del Hamlet esmirriado.

Con tanta o más ferocidad de la que los peronistas habían puesto en perseguir políticamente a los contreras, como se los denominaba, preferiblemente comunistas, como fue el caso de Atahualpa Yupanqui, a quien en el Departamento Central de Policía le destrozaron la mano derecha, poniéndosela debajo de una máquina de escribir y saltándole arriba, obligándolo luego a exiliarse en París, en 1946, o encarcelando periódicamente a Osvaldo Pugliese, el destierro revanchista de Libertad Lamarque o la ida de Niní Marshall por una pavada que dijo por radio y de lo que no encontró manera de arrepentirse y pedir perdón, la persecución fue feroz y alcanzó su punto límite con la masacre de José León Suárez, un aseinato en masivo de militantes de base, y el fusilamiento de los militares Valle y Cogorno, los que se alzaron al poco tiempo con suerte nula.

El Uruguay fue el exilio preferido de un amplio surtido de lo más fósil y reaccionario de la política argentina. Los últimos en llegar triunfantes, vía aérea, fueron los pilotos que alcanzaron a escapar luego de desovar la carga genocida sobre la Plaza de Mayo el 16 de junio de aquel mismo año, una epopeya criminal de la que no se tenía noticia desde que la aviación nazi había hecho una experiencia piloto con una ciudad abierta como Guernica, durante la Guerra Civil Española. Los civiles fueron sacados por agua desde el Tigre a Carmelo o en vuelos directos a Montevideo por la infraestructura para el contrabando a gran escala, institucional, desde Paraguay, de whisky White Horse y cigarrillos Chesterfield, aparte del aparato de juego clandestino, que tenía montado el Cacho Otero, por entonces el capo di tutti capi del Delito Organizado en el país con sucursal en la Asunción que ya había hecho suya para quedarse un largo tiempo el Colorado Stroessner, desde el primer momento un amigo íntimo de Perón y sobre todo del malogrado Juancito Duarte para algunos negociados con carne. La paquetería, buenos apellidos y rancias estirpes exhibidas por los libertadores que segaron de un tajo la ignominia argentina de la Segunda Tiranía, como si después de don Juan Manuel la Argentina hubiera sido el paraíso de la democracia, los derechos humanos, las buenas costumbres y el desarrollo industrial, tuvo también su momento cúlmine cuando en un acto solemne al Cacho le impusieron la Orden al Mérito del Libertador por los patrióticos servicios prestados.

Lo peorcito había reemplazado a lo bastante malo y el país emprendía definitivamente, por propia voluntad, la fatalidad de su destino.

En el atardecer del 16 de junio, desde el dichoso balcón, Perón había anunciado que los últimos aviones habían pasado huyendo y que sólo los cobardes huyen. El no huyó; se exilió en una cañonera paraguaya que estaba en reparaciones en el Riachuelo. Con la primer escala técnica en una de las más sangrientas y retrógradas dictaduras que supo padecer la vapuleada Latinoamérica, comenzaría un periplo que tuvo su segunda escala en la Caracas de Pérez Jiménez, a la que derrocó la masonería centroamericana encabezada por el costarricense Figueres, después hizo un breve alto en Panamá, no precisamente bendecido por un gobierno progresista, donde conoció a una riojana espiritista, ex bailaora flamenca, que sería su tercera esposa, y encontraría merecido solaz en un Santo Domingo regenteado por la que aparece con el récord inigualable de haber sido la peor tiranía del sur del Río Bravo, el paradigma del despotismo y la bestialidad, mal que les pese tanto a los nazis como a los que se pasan recordando sus proezas, como fue el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, secundado por un muy eficaz coronel croata, que no tardaría en hacerse muy amigo de la pareja argentina, el coronel Boganovich, quien al mando de una flota de los famosos escarabajitos de la Volkswagen había inaugurado en el continente lo que dos décadas después se implantaría a gran escala en la argentina: la chupada, desaparición y asesinato de los adversarios políticos.

Por último, para evitarle más compromisos a los pobres barbudos de la Revolución Cubana, habría supuestamente rechazado una amable invitación a alojarse en la isla, proveniente de los comandantes Fidel Castro y Ernesto Guevara, siempre al tenor de los entusiastas soñadores y seguidores de John William Cooke, y se acomodó para una larga estadía en las afueras de Madrid, en el barrio Puerta de Hierro, en una residencia especialmente construída con los fastos necesarios y a la que bautizó 17 de Octubre para conmemorar la pueblada que lo puso en la primera línea de la política argentina en 1945. Aparte de su esposa, con el nom de guerre religioso de Isabel, lo acompañaban dos delicisosos caniches, uno blanco y otro negro. Un elenco estable muy singular, matizado por constantes visitas no menos singulares, pronto se vería completado por el ex cabo de la Policía Federal José López Rega, también conocido con los alias de El Brujo o el Hermano Daniel, a cargo de toda la parte exótico, cultos esotéricos, magia negra y contactos con el Más Allá cuando todavía no había ni visos de Internet o naves Discovery., teórico de la existencia de las Tres A que formaban para designios superiores Asia, Africa y América, en este último terreno la Argentina con un triángulo propio interior, la antigua civilización de la Atlántida enterrada y el Ser Celeste y Blanco, obviamente superior en todo lo que a racial significa, pronto a aparecer.

El generalísimo nunca ni siquiera lo invitó a tomar un café, no fuera el mundo a creer que tenían algo que ver con los caniches, el bombo y todos los demás. Una cosa es ser gallego y otro caer en ese tipo de sotilezas.

Las fantochadas de la que pasó a llamarse la Libertadura, por las democráticas y humanitarias prácticas aplicadas, particularmente contra los sectores más débiles y más empobrecidos de la población, que habían resultado los más favorecidos por la redistribución del ingreso de cerca de un 20% del PBI llevado a cabo por el primer peronismo, y un atisbo de participación social y política a través de un CGT con un cúpula digitada de manera corporativa desde siempre, tuvo una gran puesta en escena en la restauración de la Constitución de 1853, en reemplazo de las reformas peronistas del 49, y la prohibición total, sobre todo a nivel oficial de utilizar las palabras Perón, Evita, peronismo y cualquier derivado. Las nomenclaturas oficiales, rituales, religiosas, típica de sectas de primates, fueron Segunda Tiranía y el Tirano Depuesto.

El antiquísimo dicho de que peor el remedio que la enfermedad pasó a ser un habitante más con ciudadanía propia.

A los tres años, por el compromiso asumido antes la metrópolis de volver a gobiernos elegidos por las urnas, sale elegido Arturo Frondizi al frente de escisión de la vieja Unión Cívica de Leandro N. Alem y con el apoyo de Perón, según un pacto secreto celebrado en Caracas. Frondizi efectivamente le puso fuerza de ley a la amnistía más amplia que conozca la Argentina, de las muchas de todo calibre que ha tenido, pagó con la omisipon pero su incurable camaleonismo y el caos en los sectores dominantes hicieron entrar al país en una serie de intentos de golpes, chirinadas, zapateos, cuartelazos y demás que culminaron con su expulsión, la entronización de la triste figura del rionegrino José María Guido para cumplir un interinato y la asunción del radical Arturo Illia, con una esmirriada cantidad de votos merced a la proscripción peronista que se expresó de manera abrumadora con el voto en blanco.

En 1966 la división aparente entre azules y colorados terminó con el violetismo de Onganía, el ascenso de los cursillistas al poder y segundo intentó fachistón desde Uriburu. El final de la autodenominada Revolución Argentina serían dos formidables Cordobazos,merced al resurgimiento del espíritu de La Docta, el comienzo del país peruano, al decir de José Ingenieros, el surgimiento de la guerrilla y el por fin tan anunciado como temido regreso del General, en medio de una masacre.

Hoy se cumplen cincuenta años que a un desatino nunca definido en torno a un turbio caudillo del más rancio populismo conservador apoyado masivamente por los trabajadores, sobre todo en un primer momento el proletariado campesino convertido en urbano por algunos atisbos de desarrollo industrial que nunca se concretaron, se pretendió desplazarlo con la nulidad espiritual e ideológica que llevan todos los anti. De ahí en más, peronismo y gorilismo demostrarían que sólo tienen en común disputarse como perros el botín porque son el anverso y el reverso de una misma moneda, la reedición ya totalmente caduca de la falsa antinomia entre unitarios y federales que terminó en un simulacro de organización constitucional federal en un país cada vez más unitario y caminando por el filo de la cornisa de la disolución. [AR]

13.9.05

SALVADOR DE AMERICA, SIEMPRE TE RECORDAREMOS

RICARDO LAGOS ES COMO IGLESIA ABANDONADA


Mientras todo parece indicar que la socialista Michelle Bachelet, la actual ministra de Defensa, hija de un jefe aeronáutico torturado y asesinado por su profesionalismo y lealtad al gobierno constitucional de Salvador Allende, en diciembre será la próxima presidenta de Chile por elecciones libres y la primera mujer de esa ideología en el continente que asuma tal alto honor, su presunto camarada en el cargo, Ricardo Lagos, con motivo de cumplirse el 32° aniversario del derrocamiento del primer presidente socialista de América, que murió con las botas puestas, peleando, mientras demolían el Palacio de la Moneda con los misiles de los Mirages, hizo un llamamiento a la población a superar aquel «momento gris y amargo», como lo definiera el propio Allende al intentar dar un mensaje de despedida y anunciar que no renunciaría y que iba a pagar con su vida la lealtad de un pueblo.

Capaz, pero excesivamente ambicioso de poder, luchador inconcidiconal contra la dictadura, enfrentó con firmeza y virilidad al Chacal, pero Lagos cayó en un aggionarmento más parecido a que la bandera roja de su partido la hubiera metido en lavandina. Mientras pretendía olvido y pacifismo, los carabineros bajo sus órdenes, como sucede todos inexorablemente todos los años, con o sin dictadura, cientos de estudiantes y jóvenes trabajadores salieron a la calle a recordar al compañero presidente caído en la causa por la justicia social y fueron salvajemente reprimidos y una docena de ella encarcelados. Mientras tanto, en el Barrio Alto una considerable cantidad de generales iba a presentar sus saludos a un Pinochet en libertad con la argucia que está chiflado de senil y no purgar con cárcel las miles de muertes y encima los robos cometidos. Hace poco, su mujer, Lucía Iriart, fue a parar en chirona por las fiducias que la banda familiar había pasado de los dinerillos públicos a sus haberes personales.

La casi ya segura presidenta de Chile, junto con su madre, también estuvo detenido y fue torturada en medio del sistemático segamiento que llevaron a cabo tanto en Chile como Argentina y Uruguay. Luego, también se tuvo que ir al exilio. Desde el retorno a la institucionalidad, primero con los gobiernos de los democristianos Alwyn y Frei, los gobiernos de la Concertación Democrática viene administrando con eficacia el monetarismo que ha sumergido en la exclusión al 35% de la población chilena actual, implantado un aberrante sistema de jubilación privado y mejor ni hablar de los cientos de miles de chilenos que no pudieron regresar jamás luego de casi dos décadas de dictadura, como tratar de no ahondar demasiado de dónde provienen los miles de millones de dólares que exportan para inversiones extranjeras los novísimos burgueses chilenos.

El doctor Lagos, por los siglos de los siglos a la sombra de su camarada Salvador Allende, no pretende tanto dejar loablemente de lado el episodio «gris y amargo» sino borrar a la memoria como facultad humana. Ya lo dijo otro socialista, a principios del siglo XX, el primer diputado de América de ideología, el doctor Alfredo Palacios: «Los incendiarios de hoy serán los bomberos del mañana.»

A Ricardo Lagos se lo debe agregar, alfabéticamente, al larguísimo listado de defecciones, bajada de pantalones, tradiciones y achaplinadas, como le llaman los chilenos a estos enervantes ejemplos de líderes políticos que no están a la altura de sostener con el pecho las pavadas que dicen con la lengua.

El ojo por ojo y diente por diente pertenece a la barbarie. No olvidar y perpetua la memoria es otra cosa, ex socialista Lagos.

12.9.05

A ITAKAZO LIMPIO



OTRO PASITO MAS

El domingo, en Mendoza, el partido por la ligal local entre San Martín y Godoy Cruz por el Nacional B no terminó. Por repetidas y estúpidas razones, el Operativo Especial comenzó a reprimir con dureza a la barra de San Martín y sus jugadores intervinieron para que terminar el fuego granado de gases e itakazos con balines de plástico de alto impacto. En medio de ese forcejeo, empujón va, puteada viene, el defensor Carlos Azcurra fue alcanzado desde menos medio metro por una perdigonada tirada casi a quemarropa por el cabo Marcial Maldonado, de 42, casados, dos hijos e igual cantidad de décadas en el cuerpo. Los 13 proyectiles le interesaron el pulmón y el hígado, más otras zonas blandas del hemitórax derecho. La operación de urgencia duró cuatro horas y su estado es delicado. Hubo que practicarle la ablación del lóbulo inferior del pulmón afectado y Azcurra no podrá volver a jugar en el fútbol de alta competitividad.

No es la primera vez que sucede un hecho así. La anterior había sucedido en octubre de 1994, donde en Salta, el arquero de Central Norte recibió una andana de varias docenas de los balines de goma, pero en las piernas y a distancia. Pero sí la primera en que un jugador profesional es bajado de un itakazo. Porque en lo que hace a espectadores comunes, desde que a Mario Linker lo bajaron de un granadazo en la cancha de Velez, el 19 de octubre de 1958, inaugurando la nueva era de muertes en la cancha, las policías de todas las provincias no han estimado munición.

Como si fuera poco, desde el gobernador y pasando por lo insoportables moralistas con su insoportable moralina de clase media, se han entrado a hacer buches sobre lo irracional, lo incomprensible, no puede ser que pasen cosas así. Seis efectivos fueron pasados a retiro: cuatro de los que estaba en el epicentro de los franeleos, entre los cuales estaba el que disparó, y los dos jefes del operativo. Poco estuvieron detenidos los afectados, que recuperaron la libertad y serán sumariados internamente. El principal acusado quedó detenido bajo la figura de homicidio en grado de tentativa.

La cuestión de fondo sigue sin tocarse y lo va a seguir por lo siglos de los siglos: qué tiene que hacer una fuerza de seguridad estatal, con armamento de guerra, en medio de instalaciones civiles que son el negocio vil de un puñado de corruptos y políticos de cuarta línea. Cuando en materia de privatazaciones lo único que falta es llamar a licitación para enyesar a la Quebrada de Humahuaca, los negocios de Fútbol Espectáculo SA, dependiente del Ministerio de la Pelota que regentea el capo di tutti capi Julio Humberto I° de Sarandí, a nadie, casualmente a nadie se le ocurre, que si tienen plata para pagarle a las barras bravas y a los servicios adicionales de la policía, que sea el negocio mismo el que corra con los gastos de un cuerpo seguridad privado y después con los daños y perjuicios, más las consecuencias penales, de este tipo de hechos.

Como ha ocurrido en caso de espectadores particulares, ahora el jugador y sus letrados va a cargar contra el Estado mendocino por el correspondiente resarcimiento, un derecho inalienable, y resulta que hasta los cóndores que estaban escuchando el partido arriba del Cristo Redendor, en la cordillera, va a tener que cargar con los costos de las cagadas sistemáticas y organizadas de un grupo ínfimo

Hace mucho que el fútbol argentino es lo suficientemente grandecito como para que corra con los gastos de todos los zafarranchos que produce, del mismo modo que se deleita disfrutando glorias, títulos y goles. Alguna vez un ex juez y ex catedrático de derecho penal, públicamente, dijo que los clubes eran sociedades anónimas que encubrían el accionar de las asociaciones ilícitas que son las barras bravas. Fue lo mismo que parar una sudestada con un lampazo. Y un estado paternalista, inepto, deficitario, corrupto hasta el tuétano, encima carga con los costos políticos de tratar que los chicos se porten mal y no pasan muchos fines de semana que se les cae un adolescente del trasnporte lo llevan detenido y se muere, balean un jugador, como ahora, le destrozan la cabeza a chicos y adolescentes, como han hecho y siguen haciendo, cagan a palos indiscriminadamente a la gente, ahora le dan a la sinhueso, hablan de sanciones ejemplares, aseguran que nunca más y es lo único cierto.

Nunca más hasta el próximo muerto, herido grave o reventado a golpes. También hace dos décadas, un comisario que sabe un vagón de violencia metropolitana, barrras bravas y fútbol, con respecto a meter en estados colmados efectivos con armamente de guerra, sentenció: «Todos los fines se semana caminamos por el filo de la cornisa de la tragedia.» Argentina es un país tan magnífico que se da el lujo de tener al pedo gente pensante y que podría ser socialmente útil. A los otros, ex represores o ex guerrilleros, no: esos están en el gobierno de turno.

Los plumíferos especializados exprimieron sesos y lágrimas para despotricar contra el injusto destino, la bestialidad criminal del detenido, que es un caso aislado en la fuerza policial, del mismo modo que la endémica e institucinoal violencia del fútbol argentino es producto de una cantidad mínima de elementos ajenos a la pureza del viril deporte, delincuente disfrazados de hinchas, pero ni un byte sobre la presunta inevitabilidad de entrar con armamento de guerra conde hay civiles desarmados. [AR]

8.9.05

«¡MUSICA, MAESTRO!»




PARA TOCARLO, ENTRE VARIOS Y A LOS 66 AÑOS


Anoche, en su casa de Las Heras, departamento de su Mendoza natal, murió Nicolino Locche, (a) El Intocable, genio, figura del boxeo mundial como arte de no dejarse pegar y castigar a un rival. Logró el campeonato mundial de su categoría ante el oriental Paul Fuji, a fines de 1968, a quien dejó le mormosa y tumefacta toda la parte izquierda de la cara en base a no dejarse tocar y por encima de esa mano meterle una mezcla rara de cross, dando un saltito, un zarpazo de gatito, que le quebraron la moral y no lo dejaron salir a pelear más en el noveno round. Los nipos pidieron que en nombre de las milenarias tradiciones se hiciera el hara kiri. Nico lo festejó con Coca Cola, a la que era adicto, y cigarrillos, a los que era más adictos todavía y le terminaron decretando el final.

Al año siguiente, el sábado 3 de mayo de 1969, defendió por primera vez el título en el Luna Park frente al venezolano Carlos Morocho Hernández, que le llevaba por lo menos una cabeza, flaco como un mimbre y un derecha como patada de burro. Fue el día que se metió más gente. Se acusaron oficialmente 12,5 mil entradas vendidas más todos los colados y entradas de favor. La pelea comenzaba a la medianoche y este cronista, en la popular, justo en la esquina de Lavalle y Bouchard, desde las 7 de la tarde no se podía ni sacar cigarrillos de los bolsillos interiores. Hasta que comenzó el primer encuentro preliminar hubo que entrenerse haciendo girar a manotazos condones marca Velo Rosado, inflados, que eran impulsados entre vítores y gritos de todo calibre.

La subida de Nico fue apoteósica, con bata celeste y blanca. Las ceremonias previas y al estar todo listo, el apagado de las luces del estadio, sólo las del ring, retirada de banquitos, gong, el juez que hace la seña para que comience el combate y todos los cementerios confluyeron para aquel silencio sepulcral, cuando una voz lo quebró para siempre y así sellar un momento histórico:

-¡Música, maestro! -gritó uno de algún lado, el Luna estalló en la carcajada y hasta el propio Nico se rio.

Estaba terminando el segundo round, el venezolano lo venía arriando a piña limpia, mejor dicho: venía espantando todos las moscas y mosquitos de los alrededores, cuando justo casi al llegar al rincón mencionado, metió por abajo de la izquierda levantada del Intocable un mandoble tan impresionante de derecha, vaya uno a saber si cross corto o upper cut abortado, el caso fue que le dio justo en la punta de la mandíbula izquierda y lo sentó de culo.

Ahí sí que fue grande el silencio. Nico escupió el protector, se fue parando despacio, la protección llegó hasta ocho y levantó apenas los brazos. Morocho Hernández se le fue al humo como un toro y le tiró hasta con la toalla. Nunca se escuchó con tanta felicidad el gong. Paco Bermúdez vino a buscarlo con un balde agua para hacerlo reaccionar. No podía ni caminar. Lo llevaron al banquito de los sobacos.

Salió al tercero y siguió el vendaval. La fiesta comenzó poco después y cuando en el duodécimo el caribeño lo volvió a arrinconar, esta vez con Nico sentado en la segunda cuerda, cosa que le encantaba, del rincón de Corrientes y Madero, el otro le debe haber tirado no menos de cincuenta piñas desde menos de medio metro. No le pegó ni en los brazos. Fue tan grande la desazón que bajó los suyos, quedó totalmente expuesto frente a un Intocable que le sonreía y lo invitaba a seguir probando, pero no lo golpeó, aprovechándose, y con la cabeza y los hombros gachos el otro se volvió para el centro del ring, totalmente quebrado, vencido.

El juez lo instó a que levantara la guardia y diera combate porque si no le contaba. Fue al cuete. Ya no era un hombre. Era un pobre pelele que no había recibido ni una cachetada y no podía con su alma. Las cuatro tribunas bramaban:

-¡Ooolé! ¡Ooolé! ¡Ooolé!

Ese genio murió ayer. Empedernido fumador, tomador de Coca Cola y wisky, reacio al gimnasio y proclive a cuanto prostíbulo se le cruzara, así fuera necesario cruzar la cordillera por el camino de San Martín y seguir la joda en Santiago de Chile, toda esa indisciplina atlética pudieron lo que no pudieron los rivales. Perdió el título en 1972, en Panamá, con un oscuro e ignoto rival que peleó contra un fantasma del Intocable y no tuvo inconvenientes en derrotarlo de una manera casi vergonzosa.

Diez años después, desde el flamante gobierno de Alfonsín le tiraban la soga de un inventado puesto oficial de asesor boxístico de la SIDE (sic) porque su estado era ruinoso. De salud y monetario. Había quedado atrás cuando Paco Bermúdez, maestro de maestro y hacedor de campeones mundiales siempre dentro de la escuela del español Ignacio Ara, bien parados, izquierda en punta, la mano derecha alta, cubriendo la cara, apelaba a todas las radios del país y pedía «por favor, Nicolino, volvé al gimnasio, te tenés que entrenar algo, la pelea es el sábado, te lo pido como un padre, como un amigo». Andaba de putas, enfiestado, vaya a saberse en qué provincia o qué país.

Ayer murió a los 66 años quien había alcanzado la cima a los 29, subido a un ring como amateur y profesional un total de 137 veces al ring a no dejarse pegar y solamente en 14 le pudieron dar algo y las perdió. La pelea con Fuji, en diciembre de 1968, la tendrían que pasar en las escuelas para mostrar que las dotes y la inteligencia sirven de sobra para triunfar sobre la fuerza bruta. Que del deporte donde hacen pucherito las buenas conciencias pequeño burguesas el gran Nico hizo un arte depurado, un Julio Bocca con guantes, a pesar de su físico retacón, con menos cintura que una talquera, cabezón, cara de rasgos gruesos, la nariz aparatosamente achatada y los arcos superciliares, por lo débiles y de tantas cortaduras y costuras, prominentes como un primate.

A la hora de la despedida, Nico, los que todavía vivimos y tuvimos el inmenso privilegio de ser testigos presenciales, como en aquellos primeros minutos del domingo 4 de mayo de 1969, en tu homenaje un solo grito:

-¡Música, maestro! [AR]

3.9.05

MAS OFRENDAS PARA LA CACICA QUILMEÑA

 
 
 
A Isabel Pallamay la siguen rescatando del olvido

Según informa una gacetilla recibida por El Tío, en la mañana del miércoles 14 de septiembre a las 11hs le llevaremos una flor roja a la cacica quilmes Isabel Pallamay (1680?/1718), para prenderla en las rejas de la catedral local, así "unirán mi memoria y la memoria de mi nación a sus corazones", como propuso Isabel desde su monólogo creado por el profundo poeta Carlos Patiño y publicado en la revista Los Indios Kilmes en su nùmero 26 de diciembre del 2001.
 
El homenaje a Pallamay fue llevado adelante por vez primera el 14 de agosto de 2003 por las maestras de la escuela pública N° 20 de Bernal, Ana Marìa Franceschini, Stella Maris Donati y Haydeè Domínguez, las que aquel dìa juntaron sus manos con las de medio centenar de sus alumnos en forma de ofrenda, de ceremonia, de conmemoraciòn, señalando con ello el sentido y el espíritu del homenaje.
 
A esta nueva reivindicación invitan MAIZALES (Asociaciòn Civil), Pacha Huagua (Grupo de Arte) y TRIBU ARGENTINA (Asociación Civil). 4-251-8935 es el telèfono de la escuela 20 ubicada en Zapiola y Luis Marìa Campos.
 
El Tío se adhiere con todo al homenaje y le solicita a sus visitantes que hagan otro tanto.
 
 

1.9.05

PARA, VIEJA: EL TIO SOL, NO

TO BE CHOLULO OR NOR TO BE ARGIES


La señora Mirtha Legrand viuda de Tinayre, de dilatadísima trayectoria en la vida pública nacional, el último lunes fue la Gran Invitada Gran a La Noche del Diez, que conduce Diego Armando Maradona con inusitadas e inéditas virtudes histriónicas, y una vez sentados ante simbólicos platos de ñoquis al fileto, para emular los célebres almuerzos donde fueron halagadas tantas figuras y tantas no figuras, la divísima se despachó con un «Diego, sos el orgullo de todos los argentinos.»

El Tío Sol no tiene capacidad ni para hablar en nombre de la familia. Pero, por favor, señora, no lo meta en esa bolsa. Hasta manejar como los dioses la pelota con la zurda llegamos, pero considerarlo un Dios, aguantarle y perdonarle todo, más lo nefasto de su papel duplex en el imaginario colectivo, con el papel que cumple el juego y sus alcances en la formación de cultura, no.

Hasta los tatuajes nos dan en el quinto forro. La anuencia del primer ministro y comandante Fidel Castro nos importa un rábano. Los héroes no están vacunados contra la vejez, la chotez y la debilidad. Una sociedad en serio no puede tener semejantes orgullos. Ahora, si consideramos que idolatró a Gatica y a Monzón, bueno, hasta se diría que estamos mejorando y aprendiendo un poquito.

Pero ocurre que tampoco El Mono, menos que menos en la versión del versátil Leonardo Favio, ni Carlitos, son modelo, orgullo y menos que menos puede ser motivo que un homicida tenga dos estatuas por más veces que haya defendido un título mundial con coraje y a piña limpia.

El Tío está seguro que no está solo. Como también que Argentina padece de una gran cantidad de cagones que no abren la boca por miedo hasta perder el puestito en la plaza de un banco. Así que por lo menos bajen de ese marketineo a uno.

Con uno alcanza y sobra para que estas idolatrías y endiosamientos de cartón sean nada más que eso. De cartón. Jugadores de fútbol extraordinarios la Argentina ha dado, da y dará a montones. Cuando más se hable de modelos humanos como Maradona más se muestra la hilacha de lo faltos que estamos a modelos en serio, que nivelamos para abajo y que nos estamos yendo realmente a la mismísima, si es que hace ya rato que no hicimos el cambio de domicilio. [AR]

MARIDONITIS

LA ARGENTINA MILAGROSA ES CIENTIFICA

Los 40 puntos de raiting logrados el lunes 29 de agosto pasado por La Noche del 10, que conduce Diego Armando Maradona y que contó en su segunda salida al aire con la presencia de Susana Giménez, a préstamo un ratito por Telefé, lo ha hecho suspirar de tranquilidad a Adrián Suar, (a) El Chueco, el nuevo Zar de la Tevé Nacional, un auscultador real del imaginario colecivo, un empedernido cultor de los más explosivos violentismos, piromanías y darse con lo que sea para romperse unos a otros, como cristianamente corresponde, recuperar posiciones al Canal 13 y al argentino medio que los chanchos vuelan y que ya todo es posible, otra vez no hay nada ni nadie que sea capaz de detenernos ante un inminente futuro de grandeza.

Falta todavía arreglar entuertos menores, como que Claudia Villafañe, la novia y esposa desde los 15 años, no le pasa pelota y él tiene que vivir en la casita de los viejos, como el tango, pero haber bajado 47 kilos, recuperar su verborragia y capacidad de repentización, tanto en la zurda maravillosa como casi una ídem intelectual, darse el lujo de cantar solo e imitar a Mercedes Sosa con más felicidad que muchos imitadores profesionales, tiene al país medio en ascuas.

La metida de pata, derecha, por supuesto, cosa de que no algunas no se olvidan y la cabra al monte tira, como mandarse un espiche en torno a que sus dos únicas hijas y amores son la consecuencia de su relación con la Villafañe, y que hay ciertas decisiones de jueces (italianos, aunque no los nombró) que tiene que acatar, pero que no lo hacen aceptar ni reconocer, en clara alusión al hijo natural de su unión ocasional con la napolitana Cristina Sinagra, levantaron polvareda.

Y parece que demandas. Entre otras, por parte del mismo afectado.

El refalón vino a consecuencia de una traición del inconciente, al que no hay manera de detener, como cuando como parte del show, lagrimeó con un sobrinito que está en Miami y entró a hacerle monigotadas a su debilidad vía satélite porque ahora las bobadas, flaquezas, debilidades, chocheras prematuras y demás se han globalizado y son públicas. Al cortarse las imágenes anunciadas como sorpresa total por su coequiper, el ex golero Sergio Goycochea, hace rato reciclado como animador y varias cosas más en la tele, El Diez no puso el pie adecuado y quiso disculparse de las lágrimas que lo habían traicionado argumentando que se trataba de la flaqueza ante el hijo varón que no había podido tener.

¡Guau! La eterna conciencia y buenos modales característicos del argentino medio, que tiene como voceros a la mayoría de los cagatintas y pone trucha de la tevé, se le fueron a la yugular en nombre de los Sentimientos, la Paternidad, los Derechos del Niño y las entorsis, esguinces y otros traumas, todos con mayúscula, que pueden sufrir estas psiquis todavía debiluchas, medias enclenque. De todos los que no comen y el garito que quiso poner en Puerto Stroessner, incluso con putas, ya nadie se acuerda. Es otra etapa. Todo eso no existe. Ya fue. Y encima a partir del próximo lunes van a empezar a regalar un 0 km nuevito, nuevito, y hay entretenimientos donde las chicas patean pelotas y le erran, Maradona y famosos juegan al fútbol/tenis y hay reportajes en tiempo real, vía satélite, por ejemplo con Antonio Banderas en su casa de Marbella.

A cuánto el minuto y que ni un dólar queda en la Argentina, ni mu.

La recuperación de Diego Armando Maradona, en algún momento no muy lejano, es estado realmente lamentable y más cerca de la tumba que de su Villa Fiorito natal, es considerada milagrosa, producto del amor, sobre todo de las nenas y de Claudia aunque por ahora no le dé bola y tanto la Su como Mirtha Legrand le estén haciendo gancho como loco, celestineando a más no poder, y listo.

Los argentinos creemos en los milagros. Más: constantamos que son ciertos. Lo que tal vez todavía no nos dimos cuenta es que nosotros mismos, en sí, somos un milagro. Y que existimos. Lástima el imperialismo y los gobiernos, ¿no?