Y ya que estamos en el tema, ayer, a la hora de la siesta, en Barracas, la
patota profesional que trabaja de trabajadores, léase: la CGT y sus gremios adheridos, asesinó de un balazo en el hígado a un activista del Partido Obrero,
Mariano Ferreyra, 23 años, que participaba en la protesta por los
tercerizados que tienen conchabados los ferrocarriles privatizados y vueltos a estatizar, para hacerlos trabajar a destajo, pagarles menos y echarlos cuando quieran. Como dijo el General. ¿Dijo algo el General al respecto? No importa: el General siempre dijo algo. El caso es que hubo
Zona Blanca, igual que hace 60 años en Quilmes, cuando El General estaba en la Rosada con todo el poder, una vez que entraron en la Capital Federal de Macri por parte de la Policía Federal bajo la órbita del
Poder Ejecutivo de dos plazas del kirchnerismo y las patronales ya no necesitan más de uniformados, para eso tienen los sicarios y algunos creyeron ver en las huestes de la
Unión Ferroviaria a barrabravas de Racing, Banfield y Laferrere. Salieron a relucir los fierros y muerto el perro, se acabó la rabia:
un zurdito menos. A una mujer del
Polo Obrero le metieron un tiro en la cabeza, pero se salvó. En esta se salvó. En otra la meten dos tiros. A la media hora, con la
Cristina Elizabet a la cabeza, estaban todos oficialmente consternados, qué es esto, por Dios, violencia, se va a investigar hasta las últimas consecuencias dijeron por primera vez en la historia, y van a caer
NO SOLO LOS AUTORES MATERIALES SINO TAMBIEN LOS INTELECTUALES. Porque la gente que piensa, sobre todo si lee un libro, se les pudre el seso y les entra en el mate ideas raras, extranjerizantes, nada que ver con el ser nacional y popular. Además del lado de
La Fraternidad, no porque tengan un libreto, ya le tiraron letra a la presi:
"Es la izquierda que viene creando este ambiente de intolerancia." ¿Vio? A Ferreyra no lo mató una bala calibre 38, sino
el clima de intolerancia de los autores intelectuales. Un fotógrafo de
Clarín, que estaba entreverado en el grupo atacante, al caer Ferreyra escuchó clarito la expesión triunfante:
"Un zurdito menos." Antes de fin de año en la
Vuelta de Obligado, la
reinvidicación del revisionismo rosista mientras en la escuelas se sigue con el supuestamente traidor liberalismo mitrista y sarmientista, y otro
carnaval como el del
bicentenario, para que la presi se menee instintivamente con el primitivo tamtam de los parches, se tirarán varios millones de dólares de los que sobran, ha vuelto el padrido pelado, el
potlash del peronismo 46-52 porque hay elecciones en el 2011. Pero el peronismo, que esencialmente
es lo contrario de sí mismo, cuando se le acaban
zurditos para matar se entran a dar entre ellos. Ya han surgido claritas las voces que le endilgan a
Eduardo Duhalde la responsabilidad política de lo sucedido ayer en Barracas. Incluso la hipótesis tuvo el improvisado apoyo del procesado y condenado dirigiente máximo de
Quebracho, Fernando Espeche, que ante las cámaras de tevé muy seriamente dijo que este empiojamiento del panorama político con lo sucedido con el asesinato de un activista no le conviene al gobierno y al kirchnerismo, pero sí al duhualdismo e incluso a Julio Cobos. Ahora, para todavía enmierdar todavía más todo, el asunto sale de una noticia publicada en el día de la fecha en la tapa de
El Cronista Online, propiedad de Francisco De Narváez, donde daba cuenta de encuentro entre el susodicho, Lezcano y Pedraza. Un pibe que tiene un blog copió la tapa y la publicó. Cuando los linces profesionales de
El Pingüino vieron que a la ocasión se la pintaban calva y sacaron a relucir los colmillos con esa estrategia geopolítica de baldosa que tienen, en la mencionada web le cambiaron la fecha y la reunión había tenido lugar en el 2009. Hoy a la mañana localizaron al
bloguero ultra K, como lo calificaron, y el borrego los mandó a la mierda: había copiado la tapa de ese diario tal como estaba porque le pareció interesante y cuando se armó la bronca le cambiaron la fecha en la web, él no tenía nada que ver y que le dejaran de hinchar las pelotas.
A la madrugada, también en Avellaneda, fue atacado a tiros el frente del domicilio de Alfonso Severo Enrique, 48 años, ex directivo de
Ferrobaires que se desempeñaba como gerente de área en las oficinas del edificio de Plaza Constitución, y fue desalojado hace un año con otros compañeros por la misma patota que actuó ayer y que a su criterio lidera un tal Tressa con sus tres hijos, una banda autártica que trabaja para la
Unión Ferroviaria en el negocio de los
tercerizados. Muy lúcidamente analizó que este
gran negocio de las cúpulas sindicales multimillonarias, peronistas desde siempre, es totalmente conocido y apañado desde el gobierno. Incluso recordó que cuando sucedió el conflicto con la expulsión gangsteril de él y sus compañeros pronosticaron que esto iba a tener un límite cuando apareciera un muerto:
"Bueno, ahora apareció. Es este chico Ferreyra, pobrecito, y esperemos que la escalada llegue a su fin. Esta madrugada no sé cómo no hicieron un desastre con mis hijos y mis nietos, baleándome la casa." A esta altura es indispensable dejar consignado que un tercerizado cobra 2 mil pesos mensuales, 2,5 cuando mucho, los afilian de prepo de la
UOCRA como si fueran albañiles y el básico de un ferroviario está en 7,2 mil pesos mensuales. En el colmo de la perversión, la cúpula yupie de lo que otrora fue el vandorismo, el miguelismo, el ruccismo y otros ismos de la eterna
Burocracia Sindical se han organizado en cooperativas que bastardean a estas organizaciones porque son en realidad las patronales de los
tercerizados y los que se quedan los subsidios que otorgan los
cumpas que están en los respectivos organismos del gobierno actual, anterior y del que vendrá. Aparte lo sucedido en Barracas reedita el carcomido enfrentamiento de los '40 entre
fachos y
zurdos porque las contiendas internas de los
perucas tienen una manera muy efectiva de resolverse por más que el cinismo oficial y sindical, ante las cámaras, sea
revulsivo. Como todo el mundo sabe, un peronista no es ni yanqui ni marxista, pero que como indica la cruel obstinación de los hechos, al decir de los sajones, practican un
macartismo letal que incluso es anterior al célebre senador yanqui
Joseph McCarthy. Una tara que está de moda como son las
redes sociales no podía tener ausentes a los sindicalistas peronistas y ayer se sacaron la careta los
verdes, el mismo color de Moyano y de la
Juventud Sindical en los '70, la puta, qué casualidad, les salió todo el veneno por los colmillos, amén de contradicciones a rolete en un vetusto como Juan Pedraza, que puso a su gente en River en primera línea aunque ahora Moyano lo esquive como culo a la jeringa. En un acto donde como muestra la foto Su Excelencia, en el colmo de la gronchada, posó para la posteridad con la gorrita y la
T-Shirt de los que hicieron pupa la JP sobre todo a partir del 1º de mayo de 1974, que fue cuando El General dio la orden de darles duro a
Los Imberbes. No contenta con semejante pavada después fue hasta la compu, publicó la foto y le puso en el colmo de la
tilinguería twistera que cultiva con ahínco:
"Quién me ha visto y quién me ve." Mire, doctora, para los que creen en otra vida, no 30 mil almas porque ni siquiera se sabe la cantidad de desaparecidos y exterminados en este país incierto, pero tenga por seguro que a más de uno le ha dado en el quinto forro.
El folklórico
leit motiv oficialista de que este gobierno ha sido criticado por no reprimir las distintas protestas populares fue sacador a relucir ayer por
Su Excelencia, hija de una dirigente sindical de los empleados públicos platenses. La réplica es feroz: el kirchnerismo no necesita reprimir porque para eso tiene a las
patotas parasindicales, que son de vieja data, más ahora que se han dado el abrazo del oso con Hugo Moyano. Las policías federal y bonaerense les hacen
zona blanca y todo queda en familia, efectivo y sobre todo impune.
Anoche, con toda su desfachatez, después de un acto en
River Plate con varias decenas de miles de
Masas Delivery, transportados en 4 mil micros, según le zampó el mismísimo Eduardo Duhalde, Hugo Moyano, el zar de las
Obras Sociales que fue a visitar a la cárcel al cumpa en desgracia José Luis Zanola, se mandó otra demostración de fuerza y durante tres días
inundó de basura a la ciudad de Buenos Aires y alrededores mandando a la huelga a los trabajadores del CEAMSE porque quieren nuevos predios para volcar los desechos. En su alocución en River sacó a relucir
vieja literatura corporativista y junto a la compañía del matrimonio Kirchner reclamó para la cúpula cegegista cuotas en los tres poderes del Estado porque allí, según él, no se veían trabajadores. La réplica de Cristina chapoteó en lo lamentable: le recordó a su compañerito del alma que ella, desde los 18 años, tuvo que trabajar para estudiar y que fue
empleada pública. Cris, por Dios, ¿desde cuándo en este país un
empleado público trabaja en el buen sentido del término? De todas maneras la ofensiva peronista o lo que sea, en medio de este desmantelamiento y
cóctel liberal-rosista, el
puchero ideológico se completa con la exigencia moyanista de que los trabajadores no sólo tengan participación en las ganancias, un poquitito, como limosneó frente a un dirigente de la UIA en tevé, sino también tener acceso a la revisación de los libros contables, un pedido que fue exactamente como meterle un ají quitucho el occipucio. Los niveles de asquerosidad en que deambula sociedad argentina no sólo le valieron la cínica réplica que encantados, siempre y cuando los burgueses le puedan revisar los libros al sindicado de camioneros, la CGT y las Obras Sociales, sino que dejan para la última baza, esbozándolo sólo formalmente, que esa es una tarea de la
AFIP donde la corrupción se hace un festival adornando inspectores y saben que en realidad Moyano quiere meter a los suyos para
mojar también un poco el pancito en la patriótica tarea.
Cuando todavía faltan casi tres horas para el comienzo de la manifestación hacia la Casa Rosada de los partidos y movimientos de izquierda, más la CTA y otras organizaciones populares, están cortadas dos líneas ferroviarias, los subtes, y el Aeroparque prácticamente no funciona porque el personal de
Aerolíneas Argentinas y de
LAN Chile se ha adherido por la muerte del joven trabajador y estudiante de la FUBA asesinado ayer en Barracas. La
efervescencia no parece corresponderse con la gravedad de un hecho lamentable y sí con un
estado levantisco, de incordia,
crispación, si nos atenemos al que acuño la expresión, el
Guardia de Hierro en la Catedral, monseñor Berdoglio, mucho más peligroso que un estado prerrevolucionario ni nada que se le parezca. Las masas argentinas no están
acéfalas. Mucho peor: están
policéfalas y ningún grupo tiene ni siquiera un plan para llegar a la semana que viene, menos que menos un
plan de país como no sea llenarse los bolsillos con los amigos, exactamente igual a lo que están haciendo los Kirchner, sólo que en ese caso cambiaríamos de apellido. Por este lado hay que buscar la
condena al éxito que nos espera, según el
Pitufo Duhalde, ahora acusado de sacudir el bote y donde si se cambia éxito por falta de futuro las cuentas cierran redondas.
No queremos ser originales, menos en momentos así, pero
¡ay, patria mía!, como dijo Beatriz Guido en último término.