29.9.09

AL GRAN PUEBLO YORUGA, SALU

Se mandaron otro Maracanazo. Que todos los educandos de la escolaridad primaria, cualquiera sea el lugar y el pelaje, tengan su maquinita es una proeza. Y en dos años. Y bajo un gobierno que es una coalición popular presidido por un socialista. Y donde la canción proselitista es El violín de Becho, del gran Alfredo Zitarrosa.

Felicitaciones, hermanos. La bronca por el fulbo seguirá hasta las últimas, pero la del fulbo de Obdulio Varela, que cuando se enteró para que estaban utilizando los políticos la proeza futbolera del 50, dijo: "Si lo sabía, hacía un gol en contra."

Nos gustaría ser un poquito como ustedes, ahora, en estas circunstancias en que apostaron a los chicos, el futuro y al conocimiento.
Abrazos mil, che.

13.7.09

MANUBENS CALVET, LOS NIETITOS Y EL ADN

El Señor de Traslasierra: vacas, millones y política.


Este domingo, por fin, el matutino cordobés La Voz del Interior salió al cruce con un informe especial sobre la situación actual de la meneada herencia de Juan Feliciano Manubens Calvet, que aparte de rondar los 300 millones de dólares y no tener una resolución final, su administración corre por cuenta de los nombrados sobrinos y sobrinos nietos, últimamente asociados a los hijos del ex gobernador Angeloz para la explotación de la soja.

Dividido en tres partes, el informe hace un raconto histórico, ubica al origen de la aparición del apellido Guzmán ya en 1983, como se adelanta acá, en la entrada anterior, y publica el testimonio directo del responsable del hallazgo de Blanca Rosa Guzmán, la verdadera hija natural de Juan Feliciano, la que ahora, si se cumplen las aspiraciones de quienes dicen ser nietos y son avaladas por el ADN ordenado para después de la feria judicial, pasaría a ser sobrina.

Lo que estaría un poco mejor sería que no se tomen otros 29 años. La tardanza no es sólo injusticia; es también negocio para algunos. Si quedan dudas, constate en vivo y en directo los coletazos de esta herencia interruptus en las dichosas leyes del mercado. Pero apúrese porque en este caso nunca se sabe. No por nada tuvo hasta el mismísimo Papa en cuestión y a un presidente de la república. La Guzmán que apareció en 1983, por obra y gracia del ADN, resultó sobrina, no hija natural. Informe. Aunque si nos dejamos guiar por todas las rarezas que están pasando en La Docta sobre estos particulares hay lugar para las dudas. Si hubiera resultado hija dejaba culo para arriba a casi medio centenar de herederos. Desde este modo, es un decir, podía ser más salomónico y conversando la gente se entiende.

En marzo de este año se cumplieron 30 años de la muerte de El Señor de Traslasierra y de la siesta de su herencia en un juzgado civil de Córdoba capital. ¿No es mucho? Bueno, depende cuánto es el monto de la administración del acervo hereditario y entre quienes se lo reparten. ¿Se entiende?


29.6.09

EL PERIODISMO COMO BORRADOR DE LA HISTORIA

Reproducción facsimilar de la edición en 1993 de Planeta, colección Espejo de la Argentina.
La muerte física de Juan Feliciano Manubens Calvet, el Señor de Traslasierra, se produjo en marzo de 1981, en pleno Proceso militar. Pero ya desde antes se habían hecho aprestos para apoderarse de una herencia calculada en unos 300 millones de dólares. Por lo pronto, el año anterior, con el general Jorge Sasain al frente del temible IIIer. Cuerpo de Ejército que tan eficazmente supiera comandar el general Menéndez, hubo un operativo con cobertura mediática de Tiempo Argentino y todo sobre la estancia de Pinas, la más grande de un paño de toda Sudamérica, que supiera ser de Lisandro de la Torre, y luego de su quebranto económico, político y suicidio la adquieriera Juan Feliciano, por un tiempo con la ayuda de dos socios.
Todo fue a consecuencia de la valiente denuncia de un maestro primario, a cargo de la escuelita del establecimiento, quien había encontrado que hacía cuarenta años que había peones que dormían envueltos en ponchos encerados, a cielo abierto, en las sierras, el personal ojalá que en negro porque cobraban en especies del almacén de ramos generales del patrón y contaban hasta un cementerio propio, sin registro alguno, aunque para nada con los destinos siniestros de la época.
La capataza Luisa Ester Vera y Juan Feliciano fueron procesados por reducción a la servidumbre. La primera se pasó dos años en la cárcel del Buen Pastor, donde iría a parar por el mismo tiempo la paraguayita que quiso ser pasada como hija natural para quedarse con todos los bienes. Por la edad y el derrame cerebral el Señor de Traslasierra transcurrió sus últimos días en su casa particular de Villa Dolores desde donde podía, con el pulso tembleque, correr el visillo del living y verle la espalda al vigilante que celosamente evitaba cualquier intento de fuga del feroz malhechor.
El paso siguiente, para algunos de una lógica implacable, fue que el testamento del que en en vida no había tenido descendientes por haber quedado estéril a los 18 a consecuencia de una parotiditis desapareció de la misma forma y junto con todas las otras que desaparecían, en especial seres humanos. El 92% de la fortuna tenía como destino el pueblo de Villa Dolores. El 8% restante se prorrateaba en algunos particulares, entre otros, dicen, para Margarita Woodhouse, (a) La Machaca o La Inglesita, casi medio siglo reducida a la condición de concubina porque Juan Feliciano amaba tanto al casamiento como a los curas.
El tercer manotazo fue hacer aparecer una paraguayita que encima de no tener documentación alguna (no es metáfora ni exageración: era una IN-DO-CU-MEN-TA-DA) la patrocinaba nada menos que Guillermo Antonio Borda, prócer del Derecho Civil y funcionario de dictaduras militares. Las declaraciones del mencionado, en la tapa de La Nación de entonces, afirmando a rajatabla que si bien momentáneamente la pobrecita carecía de cédula de identidad, algo que bien mirado es un detalle de morondanga para reclamar semejante fortuna, todavía siguen impresas y el juez que la mandó en galera, después de aceptar el escrito de eximición de prisión de sus abogados, se ve que no lo leyó o no tuvo tiempo porque ya estaba estudiante cómo defender al general Menéndez cuando se produjera el retorno de la institucionalidad.
Las irregularidades del llamado Caso Manubens pueden llenar más tomos que la Espalsa. Ahora, si algo demostró la paraguayita es no haber sido miserable: en una tarde donó el 160% del 100% de la herencia a cambio de un piojoso millón de dólares y su alma pía la llevó a regalarle hasta un porcentaje a monseñor Picci, que había sido mano derecha de monseñor Plaza, y otro 10% al nuncio apostólico monseñor Calabressi, para que se lo hiciera llegar al Papa. Ha sucedido, se puede probar y no sólo cuesta creerlo, sino escribirlo...
Los sobrinos y sobrinos nietos Manubens, que en vida se habían prodigado con el tío, ida y vuelta, tanto cariño como el perro y la cebolla, se quedaron formalmente con la admnistración de semejante cantidad de bienes, rodeados de un verdadero ejército de abogados cuando al mismo tiempo varios de ellos lo eran. Más allá de cualquier otra opinión que se pueda formar sobre su actitud y procedimientos, que la corajear, la corajearon. Se fueron en un avión cualunque al Paraguay de Stroessner y se consiguieron no sólo los documentos truchos de la supuesta heredera, sino que encima certificaron la falsedad de la firma de Juan Feliciano con peritos oficiales paraguayos. Y digan lo que digan, Juana Gonzàlez Civils, nombre real de la susodicha, tiene un récord imbatible: su nacimiento está anotado en un Registro Civil de Asunción, el mismo donde a los 18 tuvo que ir a trabajar, allí mismo se casó a los 21 con un compatriota y a los 23 anotó como corresponde a la hijita nacida de la unión de ambos. A los 26 realizó un trámite que excede el surrealismo: volvió a nacer bajo el nombre de Dolores Manubens. Sus compañeros de trabajo y vecinos la empezaron a llamar Juanita Manubens, sobre todo a partir de haber salido en la primera plana del tabloide color Patria, órgano oficial de Stroessner, acompañada de un cura y sus socios argentinos. ¿Alguno puede siquiera equipararse o conoce de otro ser humano por los alrededores del planeta que haya hecho algo semejante?
Con Alfonsín en el gobierno, los Manubens radicales desde Juan Feliciano que fue intendente en Villa Dolores ganándoles mano a mano a los conservadores en 1940 por primera vez en la historia, un mínimo de normalidad institucional les auguraba cierta velocidad por más que al aparato administrador de justicia del país se le escapen las tortugas, se le ahoguen los pescados y se le vuelen las gallinas. Estaban en lo mejor cuando se le da por aparecer en Córdoba al misionero Antonio Maidana, asegurando también ser hijo natural como consecuencia de la amistad de Juan Feliciano con el dueño de la estancia cerca de Posadas donde su madre había sido servicio doméstico casi toda su vida. Se traía el ADN en un frasco y ya para entonces, un elemento mucho más nocivo: la parafernalia mediática.
No duró mucho. Misiones está muy cerca de Paraguay para ser verdad, por estos días se encadenó a la catedral de Posadas con uno de sus hijos, se hace llamar Manuel Manubens y tiene pendente en La Docta una causa penal que en cualquier momento los jueces actuantes encuentran en algún cajón, no tienen nada que hacer y lo meten en cana. Por las dudas, como el abogado que tenía prefirió renunciar, unos días antes de las elecciones lo nombró letrado al desde hace pocas horas senador nacional Luis Juez, un elemento telúrico cuya envergadura jurídica nadie pone en duda, tampoco que le va a sacar el sayo de encima, pero es una garantía que va a hacer cagar de risa a todos los Tribunales.
Tras que éramos pocos, desde este último otoño, en algo parecido a una campaña mediática con epicentro en Río Cuarto, han hecho su aparición quienes aseguran ser nietos naturales de don Juan Feliciano. Son tres, andan entre los 40 y 60 años y se traen una prueba de ADN al 50% que según el estudio riocuartense que los patrocina, uno de los más importantes, es una y otra gota de agua con el del multimillonario. Ahora, no la pregunta del millón, sino la de los millones: ¿dónde está el ADN de Juan Feliciano? Respuesta leguleya: lo consiguieron extraoficialmente.
En medio de estos elencos y hechos que superan de lejos al peor culebrón, nadie puede evitar pensar al unísono: otro curro, estos se van a caer más rápidos que los anteriores. Y si hay alguien que hay que tener cuidado por dónde puede saltar la liebre es el cazador más avezado. El responsable de esta bitácora, en marzo de 1983 trabajando para la Revista 10 de Editorial Perfil, se trajo a toda tapa y foto a toda hoja a Blanca Rosa Guzmán, presentándola sin ningún remilgo como la VERDADERA HIJA NATURAL DE JUAN FELICIANO MANUBENS CALVET en unión ocasional con una adolescente que trabajaba de doméstica para su familia, de nombre Rosalinda. Los pueblos no saben ni se enteran de lo que no quieren saber ni enterarse. El rastreo para llegar a esa modesta casa de Río Cuarto, muy cerca de la cancha de Estudiantes, había sido una carrera de postas por todo el Valle de Traslasierra, arrancando de punteros radicales de Juan Feliciano, flamentes viudas de estancieros recién suicidados, transportistas de hacienda, amigos personales, etc. Cuando la señora abrió la mirilla de la puerta al porch de la casa de la calle Ituizangó, a las 3 de la tarde, el sacudón fue inevitable: estaba ya cansado de ver fotos de Juan Feliciano en todos los ángulos, pero eso no era una foto sino una voz imperativa que me interrogaba acerca de lo que quería, no muy elegante que digamos, 500 kms. en el último tramo, lleno de polvo, sin afeitarme y con una facha ni para hacer casting en Río Cuarto, ni soñar Hollywood.
Su abogado, el hombre que nos llevó, el fotógrafo, el yerno, la nietita, su hija, algún que otro vecino curioso, se nos hizo la hora de la cena y estábamos verdes de tomar tanto mate. Lo dijo más de una vez lo de su hermana ya muerta, el cariño por el primo que para ella había sido un hermano y que también estaba muerto. Ahora, rastreando los apuntes, hay muchas cosas que coinciden. El rencor de Blanca Rosa contra su padre estaba a flor de piel y dijo con gesto acre que por lo menos José Manubens había venido a buscarlo a su hijo y se lo había llevado a trabajar a unos obrajes que tenía en el Chacho. Algo hizo que en semejantes horas de charla, que se recuerde o haya quedado grabado, no esté el nombre de su hermana ni la su hijo natural Manubens. Sí bastante clarito que cuando lo había necesitado por lo menos, sin darle el nombre como hubiera correspondido, lo había venido a buscar. Ahora en las versiones a los saltos como galope de gusano que están corriendo, si cometió un homicidio, si estuvo dos décadas a la sombra, si murió poco más que cuarentón, como afirman reiteraamente las coincidencias son varias: los nietos serían nietos naturales del doctor José Manubens Calvet, varios períodos senador radical por Córdoba, no del terrateniente Juan Feliciano, y se cerraría el círculo gestaltiano en cuanto a la duda de aquellos primeros momentos en torno a si Blanca Rosa había mentido. Era tan coherente su historia de vida que la única alternativa era que no fuera hija natural, sino sobrina, hija de José. En todo caso, el apellido Guzmán ha vuelto a aparecer en Río Cuarto, hay una causa abierta para aspirar legalmente a una herencia e historias de vidas no sentimentaloides porque los de la Torre, los Manubens Calvet, los Guzmán y tantos otros conforman el friso de una historia que es del país, del país feudal, de los despojos y de una administración de justicia cada vez más decadente, a tal punto que el Martín Fierro ha pasado a ser vanguardia garantista. Porque ya ha pasado un cuarto de siglo largo que se hizo público que la herencia natural de Manubens Calvet estaba en Río Cuarto. El viejo Lisandro solía decir que no hay peor sordo que el que no quiere oir. [AR]

27.4.09

ARRIBA EL TELON EN EL CUARTO OSCURO

Nacha Guevara, evitizada, en la remake actual de su espactáculo de hace un cuarto de siglo.

LA VIDA COMO UN GRAN ESCENARIO

El lanzamiento de Clotilde Acosta, (a) Nacha Guevara, nacida en Mar del Plata el 3 de octubre de 1940 (ver dossier completo), ha desatado otra tormentita de verano en el vaso de agua del país espasmódico y sin pasado. La hiperfutbolización y farandulización de la vida pública no son ninguna novedad y la funcionalidad, legalidad y ética que se siguen exhibiendo hasta con no poca asquerosidad tienen los mismos soportes y rigor del tenor de una cavilación profunda sobre un River-Boca a las luz de los cánones de la física cuántica. Se dice que Nacha/Clotilde va a ir en la boleta con su seudónimo artístico y luego, entre paréntesis, con su nombre real del DNI. Luego se hizo un altito para verla a la Cristina, ésta le dijo "gracias por ser como sos" (sic) y luego la diva que tuvo que salir arando en 1974 por tener el raro honor de integrar la primera lista de las Tres A, otros peronistas, declaró que se siente capaz de hacer algo por la Patria y se fue a descansar unos días a Tahití, seguramente a encontrarse con el dengue, la gripe porcina y cantidad de villeros que fuman paco, jubilados y trabajadores que pululan por esas zonas exóticas gracias a la bonanza de El Modelito de la Caja. A los que busquen en esto el sarcasmo barato y fácil se les ruega recordar que el lugar figura dentro del itinerario del Camino del Gólgota peronista. Allí fue donde en su momento aterrizó el Tango 01 para que descendiera el Chango de Anillaco a hacerle un service de urgencia a la vedete Yuyito González, ex de Guillermo Coppola, epicentro de un sonado episodio de jarrones, cocaína, putas de todo calibre, el Conejo Tarantini, jueces federales surgidos del nuevo Mercado de Frutos y demás, todo a pedir de boca del duhaldismo imperante. Los 150 integrantes de la comitiva tuvieron que esperar en sus asientos la hora y chirolas que duró la gentileza. Eran las épocas de Xuxa, pero no para candidatearla, sino para dormirse una siestita en el microcine del Polideportivo de Olivos.

Los escandeletes de la oposición, en un país donde nadie muere mocho y tampoco hay manera de sobrevir virgen, olvidan que la renuncia de Gabriela Michetti en Buenos Aires le dejó el camino libre a un Santilli que cuando su padre era presidente del club, los dos eran peronistas y el benjamín integraba, blindado por la impunidad correspondiente, las huestes de Los Borrachos del Tablón. Después, por cuenta propia, en el 2001, se alineó en la lista encabezada por Cavallo-Beliz, detrás de Alberto Fernández (sí, no hay otro, y venía de un paso tan crudamente nacionalista como el Comandante Pepe o el Loco Galimba de las primeras horas), Silvia María Eva Gotardi, la viuda del Abuelo Barritta, el teniente Licastro y la veterana actriz Elena Cruz, virtual presidenta del fans club de Jorge Rafael Videla, sobre la que armaron flor de quilombo cuando le tocó ocupar la banca que dejaba libre Fernández en el momento en que el Pingüino lo llamó para ser jefe de gabinete. Hasta entonces nadie se había acordado. Como han olvidado que la lista la encabezaba Martha Oyhanarte, la de Poder Ciudadano, junto al ex fiscal Moreno Ocampo, y viuda del Sivak dos veces secuestrado y asesinado por la Banda de los Comisarios de la Federal, el de Buenos Aires Building.

El país, más que desmadrado, da toda la sensación de estar desconchado. La soltada de zorro en el gallinero que tan brillantemente llevara a cabo el Chango de Anillaco, y que contó con millones y millones de adherentes fervorosos que se fueron al mazo ni bien vieron que el bote hacía agua, fue superado con creces por la ráfaga patagónica que descolgó los cuadros del indulto menemista, abulonó para siempre al peronismo como un enquilombado conservadorismo populista y legará para la historia el haber convertido el exclusivo y excluyente sistema presidencialista por uno de dos plazas con sede el ex Polideportivo de Olivos. El hipersexualismo, las vedetes de cuarta, los autos exóticamente sports, aviones y helicópteros han sido reemplazados por la exclusivdad de carteras y valijas, también aros sumamente exclusivos, todo como muy caro, y botos como juanetes hasta en los dedos de los pies. Evidentemente todas estas irrelevancias, por lo menos frívolas, salen a la superficie cuando no hay fondo.

El cinismo con que hace rato se vienen dando poderes extraordinarios sancionados en la Constitución aparentemente vigente como delito de lesa traición a la Patria, sólo puede resultar comparable a la concentración del unitarismo del Gran Puerto en el 80% de los dinerillos coparticipables, el acogotamiento del Poder Judicial, el uso discresional en la aguada condición de Ciudad Autónoma que le dieron a Buenos Aires para que no sea nada y que la Policía Federal siga siendo el peti ejército del Ministro del Interior de turno, ahora mudado a la hiperconcentración, de la Seguridad, los Derechos Humanos y la Justicia. No es la única exigencia constitucional a la que le han pasado como alambre caído.

El adelantamiento de las elecciones parlamentarias al 28 de junio, transformadas en plebiscito de vida o muerte porque las cuentas que no le cierran al oficialismo que se las ve venir muy livianita en un país ya muy alarmante porque encima no hay nada peor que la oposición, todos compartiendo en la simpatía de las caras y el carisma de los nombres la ausencia total de ideas, las que no se exhiben para un clientelismo político ejercido de manera despavorido y descarado con bolsas de dinero que reemplazaron al par de zapatos de la antigüedad, uno antes de votar y el otro después de haberlo hecho correctamente, por supuesto es exhibido por el caradurismo de turno como otro tour de force que en los 90 nos llevó al más crudo neoliberalismo y ahora nos empuja como frenada de colectivo el desplome (FMI dixit) del capitalismo mundial. Argentina está excenta del despatarro gracias a la Tercera Posición del General, un capitalismo vergonzante y oportunista que hace más de 60 años le viene permitiendo camuflar cada vez con menos éxito su esencia netamente feudal.

Acosta/Guevara no es el único caso de farandulización ni va a ser el último. Otra ex comunista, la cantautora guaraní Teresa Parodi también se ha alineado en las huestas kitchneristas. Durante el menemismo un compatriota correntino suyo hizo patéticos papelones al respecto. En Santa Fe, uno de los integrantes del trío cómico Midachi, que se separó y se volvió a unir, Miguel Del Sel, amenazó poner su cuota ante el ofrecimiento del PROmacrismo, pero el final prefirió quedarse en el molde: es más fácil el trasvestismo arriba del escenario. El imitador Nito Artaza, desde que El Corralito le hizo perder 2 millones de dólares que tenía cuidadosamente depositados en una entidad bancaria, intentará otra vez tener un puesto electivo por radicales. El ex futbolista Claudio Marangoni, por cuyo pase de Independiente a Boca, dada su inveterado y público apoyo al alfonsinismo, motivó a que el Pato Pastoriza, DT técnico de los zeneizes por entonces, tuviera que arreglar con El Abuelo como corresponde, dada su inveterado peronismo de las 62 Organizaciones del Loro Miguel, ingresa ahora al campo pero sin pantaloncitos cortos.

Lo que colma el colmo de los colmos en un país con el medallero olímpico repleto de oro en la disciplina tenía que ser Córdoba. Ya el peronismo del ultraliberal Schiaretti, mano derecha y culo y calzón con su coterráneo Domingo Felipe Cavallo, está sentado en el lugar gracias las turbiedades que hubo en las últimas elecciones en la provincia, donde así y todo le ganó por un pelo al folclórico Luis Juez, un desengañado del kitchenerismo y un sketch cómico preciado por todos los shows de información general. No contento con eso, en la lista de su propio partidito, añadió a la lista nada menos que a Fabián Gómez, un nombre que no dice nada si se desconoce que su seudónimo también artístico es Piñón Fijo, un payaso que supo hacer furor gracias a las veleidades del joven zar televisivo, el Chueco Suart, antes de tirarlo a la cuneta, pero dejando para la memoria su marcial y militarizado Chu chu huá Chu chu huá. (Mandarse al sitio del yosapa en plano éxito, muy interactivo, y cantarse con él algunas de sus exitosas y pegadizas canciones.) A este ritmo, ojalá hagan a tiempo y alcancen a incorporar a la Mona Jiménez, Cacho Buenaventura y el Negro Alvarez, para hacerlo todavía más multimedia y reidero.

Ahora, si se trata de lo chancho, es la postulación de Luis Abelador Patti, el ex subcomisario cómodamente alojado en el presidio de Marcos Paz por un espacio duhaldista bautizado Frente con vos Buenos Aires. El torturador y asesino, que ya no pudo asumir en el 2005 por tamaña currícula insiste, porque los abogados de los resquicios del derecho argentino han encontrado que es absolutamente legal que alguien se postule si no está con condena firme. Claro, aunque no lo dicen, si es un desvorganzado caradura y que la legitimidad huele igual que los cadáveres del picana fácil y ex intendente de Escobar.

Este vivir al día, al minuto que se vive, ha pateado la pelota al día 29 y al agujero negro que se abre en los seis meses venideros, es decir, el 10 de diciembre, que es cuando se va a hacer efectivo lo resuelto por las urnas a fines de junio. A todo esto, una por supuesto ex izquierdista capaz de putear al público y bajar del escenario para meter un cachetazo a algún salame pequeño burgués que se había sentido con derecho a ejercer la libertad de expresión y no bancarse las agresiones tan gratuitas, como la irascible Clotilde Acosta de principios de los '70 en el Margarita Xirgu con Las mil y una Nachas, venida a ecologista y al control mental al unísono con lo que Jean Paul Sarte llamó la edad de la razón, ha convertido en el 2008 un éxito rimbobante la Evita que estrenó en 1986 y la crítica trató piadosamente en virtud de sus estupendas condiciones de cantante y actriz. El pavoroso vacío de una sociedad decapitada y por momentos al garete, algo que disimulan los gritos y arrestos de autoritarismo, la puso como a tantos otros en una lista de Candidatos Testimoniales, según reza el titulito oficial. Con índices abierta y canallescamente falsos de inflación, pobreza, indigencia y verdaderas reservas en el Banco Central los argentinos volvemos a mostrar que protestamos un poco, sí, cuando nos tocan el culo. Pero ya van demasiadas veces para seguir disimulando y tratar de hacerles creer a los demás que no nos gusta. Nadie puede ignorar que la pareja que gobierna, junto al hijo mayor que regentea un nucleamiento de un clon de la JP, tiene el desparpajo de tener blanqueada una consultora para emprendores privados con información obtenida dada su calidad de gobernantes. Y también los hoteles de El Calafate, zono que turísticamente se reprodujo y creció mucho más que la pálida Anillaco de La Rosadita, merced a una desenfadada publicidad oficial a cargo del erario público y la compra de terrenos fiscales por chirolas y levantar hoteles faraónicos por un valor de 9 millones de dólares y que son ocupados, cuando mucho, en un 30% de su capacidad.

Hay cantidad gente que no nos cree. El mundo, más precisamente.

13.10.08

LA INSOLITA POESIA DEL HORROR

Portada del ejemplar realizada sobre una foto en acrílico sobre papel de Diana Dowek, que data de 1977, y el diseño de Miguel de Lorenzi.
En la contratapa Luisa Valenzuela proclama, de arranque, que "este libro arrasa con la barrera de las imposibilidades." A decir verdad, estos TXTs, como los de las solapas, adolescen de no ser muy creíbles ni prestigiosos. Normalmente son amistosos y laudatorios. Pero ocurre que si a lo largo de las 150 páginas de Procedimiento - Memoria de La Perla y La Ribera, el volumen muy difícil de encuadrar de Susana Romano Sued, psicoanalista y catedrática de la Universidad Nacional de Córdoba (El Emporio Ediciones, agosto 2007), no ocurre exactamente lo anunciado, el suceso no lo hace por lo transitado que puede ser el hecho de escribir un libro y editarlo. De movida, la inquietante tapa del dueto Dowek-De Lorenzi no vuelve a las expresión artes gráficas un lugar común. Es un hecho estético que se acopla, a veces el troquelado de manera hasta molesta, a lo que contiene.
La misma Valenzuela, a punto seguido, se encarga de exhumar a Teodoro W. Adorno y recordar que "no se puede escribir poesía después de Auschwitz." En algún momento, Jean-Paul Sartre sentenció que la estética siempre se aparea a lo revolucionario y que ningún reaccionario, mucho menos si es nazi, puede incurrir en la belleza. Hizo una sola excepción para confirmar la regla: Ezra Pound. Los dos centros de detención que menciona el subtítulo, que la autora fue obligada a conocer y padecer, porfían en erigirse en cualquier cosa, menos en apacibles y románticas musas. La abundante literatura en todos los formatos que promovió la Guerra Sucia trataron de afilar el lápiz hacia la exactitud del testimonio o apelar a los sentimientos o a lo que el imaginario colectivo pretende implantar como un ideal más o menos de lo humanitario, no de lo humano, que no son sinónimos aunque suenen parecidos.
Y no se puede negar que el de Procedimiento es un terreno más que resbaloso. La menor vacilación conduce al abismo como lo más cercano. Por otro lado, apelar a lo más socorrido, como es la necesaria catarsis de quien ha sufrido todos los paroxismos del horror, curiosamente empaña los logros de lo literario.
El singular ángulo de abordaje conseguido por la autora cordobesa es lo que la ha eximido para poder sortear un terreno minado, lleno de miguelitos, espinos y algunas otras piedras para tropezar hasta bordear lo deportivo de dar el hocico contra el suelo. El costo no es una pichincha. Y si se debe celebrar el talento y el ingenio para superar todas estas barreras, no se puede menos que por lo menos dejar constancia del precio de lo sufrido para lograrlo.
Procedimiento, en suma, es un libro de un tratamiento incierto, ondulante, ocioso discurrir si prosa o poesía, despreciando los géneros como hacía Borges para rescatar a la literatura a secas, que hay que ver cuánto y desde dónde se puede se puede allí celebrar. Por lo pronto, si hay algo seguro es que el lector no lo sobrevive del mismo modo que lo abordó, mucho menos ileso desde lo cognitivo y se es mínimamente fiel al autor de Los caminos de la libertad para quien lo estético necesariamente debe comprender al fenómeno del conocimiento. [AR]

12.1.08

6.4.07

SIEMPRE DESPUES DEL FUTBOL

Juan Carlos, en la cocina de la que era su casa, una instantánea familiar.
ASESINAN A UN DOCENTE NEUQUINO

A casi diez años de la dada de baja de Teresa Rodríguez, también durente un conflicto con maestros, la policía del Nequén, comandada por el aspirante a la presidencia de la republica, gobernador Sobisch, un ultraconservador al garate, el miércoles un suboficial neuquino le reventó el cráneo por la espalda con una granada de gas lacrimógeno a Juan Carlos Fuentealba, 41 años, casado, dos hijas, profesor de química en un establecimiento de la capital, en medio de una de las refriegas de las protestas del gremio por mayores sueldos y mejores condiciones de trabajo.

El hundimiento del cráneo, la gran pérdida de masa encefálica y la inmediata entrada en muerte cerebral hizo que al día siguiente se le desconectara la respiración asistida y se certificara la muerte clínica. Todo parece indicar que las aspiraciones presidenciales del ultraconservador Jorge Sobisch, que había derramado cantidad de dinero que habría que averiguar de dónde salió, aunque se sospeche, en locales partidarios en Capital Federal, empapelados, verdaderas giras por los canales con programas pagos a tanto al minuto para llegar a la presidente de la república, coqueteando principalmente con Macri y López Murphy ha tocado a su fin. No así el consabido espectáculo de los buitres políticos, tironeando de las entrañas para ver quién saca mejor provecho de la desgracia, marcha que tuvo el honor de encabezar el gobierno.

Aunque nunca se sabe en un país que olvida tan rápido como comete las tropelías.

Ayer, luego de una conferencia de prensa lamentable, donde le faltó argumentar a la hora de los hechos estaba rezando, la indignación de la gente en la plaza frente a la gobernación fue tal que tuvo que salir disfrazado de cana. Así y todo, los cagaron a cascotazos.

El automóvil en que viajaba la víctima fatal, un Fiat 147, cuyo conductor, al producirse el hecho, entró en pánico, dejó el volante y salió en pánico corriendo campo adentro, era el último de la caravana y muy sobrecargado porque alzaba a cuando manifestante podía y que venía a pie en medio de la defenfrenada represión de los uniformados, su marcha era lenta cuando un testigo de cargo vio como un efectivo, desde unos diez metros tiraba a mansalva sobre la lunetra trasera y le impactaba en la nuca a Fuentalba. La granada produjo destrozos en la calota craneana, pero sin explotar, cosa que hizo minutos después, volviendo ímbproba la labor de los compañeros para tratar de sacarlo y brindarle ayuda.

La ambulancia de estos casos, alineada entre los vehículos de los represores, permaneció impasible, porque su verdera función es auxiliar a los que apalean y matan, no a los seres humanos sin distingos.

Los últimos anuncios oficiales dicen que el autor del disparo había sido detenido y que se trata del cabo 1º José Darío Poblete, con condenas ya cumplidas en el mismo rubro, que por lo tanto tiene antecedentes de cazador de semejantes, pero en la Argentina jamás la cadena de mandos se hace cargo de estos disparates criminales. Seguro que se le escapó el tiro o era policía sin cuenta propia, sin superiores jerárquicos, sin órdenes para reprimir, vio el despelote y se trenzó aprovechando que llevaba puesto el uniforme. De ser acusado formalmente, el peregil, otro ciudano casualmente de la misma condición social que el muerto, va a ser el pato de la boda de la clase dirigente pusilánime.

Los maestros neuquinos decretaron un paro general, para el lunes 9 de abril, inmediatamente se adhirió la reginal local de la CGT y en un hecho hasta si quiere tan insólito como histórico, la cúpula de la CGT nacional decidió un paro total de actividades de las 12 a las 14 del mismo día, como acto simbólico de repudio al ciudadano vilmente asesinado.

18.8.06

UN POQUITO ANTES QUE GALILEO, POR FAVOR

Reproducción facsimilar del aviso aparecido este último 17 de agosto.


AHORA, A SACARLO DE ALLI

Ayer, en la página 63 del matutino Clarín, títulada Fúnebres, por primera vez (que nosotros sepamos), se puso por fin a la luz del día, negro sobre blanco, que Francisco José de San Martín, como era su nombre real, efectivamente pertenecía a la Logia Masónica Urartu N° 442. Debido a este motivo es que la mausoleo donde supuestamente están sus restos mortales se encuentran en una dependencia apartada de la nave central de la Catedral de Buenos Aires. No podía ser de otra manera: se trata de un hereje y no puede estar a la vista de lo que la iconografía señalan como el hijo de Dios y su madre María.

Sobre este particular hay un trabajo más que interesante de Ricardo E. Brizuela, del que rescatamos apenas este pasaje:

Repatriados sus restos en 1880, el asentamiento de los mismos fue un tema complicado: la Iglesia planteó la imposibilidad de acogerlos porque según los cánones apostólicos romanos, estaba prohibido el depósito de los restos de un masón en un lugar consagrado. La cuestión se zanjó cuando se construyó un mausoleo al lado de la Catedral, pero fuera del recinto, aunque con la cabeza del cajón inclinada como símbolo de la predestinación al infierno de aquellos que mueren fuera del seno de la Iglesia.

Esta posición fue producto de primitivos enfrentamientos entre la masonería y la Iglesia (uno de ellos y no el menos importante fue la expulsión de los jesuítas del Rio de la Plata) aunque los mismos masones reconocen la existencia de Dios en su afirmación de respeto al Gran Arquitecto del Universo.

Volviendo a la circunstancia de la repatriación de los restos del Libertador, la misma Iglesia cambió de criterio. Claro que en ese entonces entraron en vigencia múltiples y generosos créditos para reparaciones y refecciones de la Catedral con el argumento que allí se hallaban los restos del héroe.

Las autoridades eclesiásticas encontraron la forma de conciliar las prescripciones canónicas con criterios más terrenales, convencidas por argumentos de peso: así descansan hoy los restos del Libertador en la Catedral de Buenos Aires. [Los resaltados en color no pertenecen al original. Para el resto del trabajo de Brizuela click en el subrayado]

Nos permitimos, con todo el respeto del caso, un reencuadramiento, más que una corrección: al costado, fuera de la Catedral está San Martín, con una continuidad y cercanía que se presta para un fregado y para un barrido, pero ambos sumamente irrespetuosos, intolerantes e inconcebibles. Si se creen dueños de la verdad, que la patenten.

Lo que no parece más apropiado, sin dramatismos cursis como la memoria, el respeto y otras cosas por el estilo, es que los restos de San Martín estén en ese lugar. En Chile, tanto Pablo Neruda como su última mujer, Matilde Urrutia, fueron sacados especialmente de sus tumbas y llevados al pie del banco de piedra de la casa de Isla Negra, donde en los últimos años de vida la pareja contemplaba a diario la caída del sol. Esos fueron sus amores, sus creencias, sus goces, su manera de estar en el mundo y sus compatriotas, empezando por el gobierno, entendieron que el máximo poeta se lo merecía y allí los llevaron, apareado lo que queda de sus cuerpos.


Aunque obvio y perogrullesco, San Martín hubo uno solo y merece estar aparte, no tener que pasar por la nave principal de un templo católico y persignarse los que son creyentes o llevar cientos de párvulos por día y que les entre la confusión en cuanto a algunas ideas, una bruma que permanece y lleva a más que un lamentable equívoco. Un lugar que podría ser cualquiera, como la plaza que lleva su nombre, sobre el Retiro, y no sería para nada delirante El Plumerillo, en Mendoza, aunque difícil que los porteños se dejen quitar algo porque creen que todo les pertenece. Pero el lugar más apropiado sería justamente aquel donde dio comienzo real la epopeya que lo instaló en la historia y ganarse los honores que supo ganarse.


Pero en la Catedral y raleado porque no era del palo, no. Hay que empezar a terminar con todo atisbo de intolerancia. Nadie, desgraciadamente, tiene el monopolio o la patente de víctima. Es cierto que a miles de cristianos se los mamullaron los leones romanos, pero después la Inquisición llenó el cielo de humo con las fogatas de los cuerpos que para ellos no habían sido tocados por la Gracia de su Dios. Hitler argumentó querer mejorar la raza aria a costas del holocausto del pueblo judío y en nombre de semejante barbaridad hay algunos que se creen vacunados de errores, se tiran al suelo clamando por velados brotes de antisemitismo y achicharran palestinos y libaneses como si fueran ratas o piojos.

San Martín tendría que estar por encima de confesiones, logias secretas y otras menudencias que nos han llevado a este estado poco menos que al borde del colapso y la disolución. Por algo se fuera a morir lejos, como Borges. Aparte, como ahora lo confirma el aviso que se reproduce, él había elegido libremente ser masón, como casi el 90% de todos los patriotas que al sur del Río Bravo encabezaron las luchas independentistas contra el colonialismo español que realizó una civilizadora tarea evangelizadora con el genocidio hasta ahora más grade de la historia y el saqueo despiadado de tierras y riquezas, civilizaciones y culturas, con trabucos, lanzas y espadas a la cabeza, píamente escoltadas por la cruz que simboliza la religión de la redención por el amor.

Han venido tiempos de sinceramientos y de poner la paja con la paja y el trigo con el trigo. Si el actual gobierno obligó a bajar los cuadros en los cuarteles de ciertos personajes nefastos, mesiánicos, que instauraron la Industria de la Muerte, los católicos sinceros, los que con fervor pregonan y practican la redención por el amor y amar al otro como a sí mismos, no se pueden permitir esta humillación propia y a sus hermanos de cualquier pelaje.

Es posible que una prueba de madurez cívica del país sea que el día que crea que puede darle las llaves de la casa propia al Padre de la Patria. Y no tiene que ser un acto contra nadie. O, en todo caso, contra las intolerancias del pasado. Si es que pasaron. Porque acá, en El Tío Sol, no somos tan optimistas o tan otarios. Así que ha a empezar, y por el principio, que suele ser lo más aconsejable porque por el lado de la plaza de San Pedro los nubarrones son cada Papa más negros.

14.8.06

SIEMPRE JIBARIZANDO LA HISTORIA

William Henry Gates III°, de perfil y de frente.



¿PRIMEROS? SEGUNDOS, Y GRACIAS

La semana pasado, acompañados en el mundo por la prensa alcagüeta y alquilada, en segundo plano porque sabe que se quema, los muchachos de Seattle pretendieron festejar el 25° aniversario de la primera PC, cuando en realidad se cumplió un cuarto de siglo de la primera PC del Operativo Capricornio, una idea por entonces lanzada en secreto por la todopoderosa IBM asociada a Microsoft para contar con un sistema operativo único, un logro de Paul Allen, en aquellos años socio de Bill Gates, que pichicateó el código fuente del PC/M de Gary Kildare y sacó un engendro llamado MS-DOS. Obviamente, en medio de un zafarrancho de casi 200 PCs diferentes, cada uno con sus sistema operativo, a cual peor, el poderío de la entonces ultrapoderosa IBM, lograron imponerla en el mundo.

Recién en la versión 3.3 de este sistema operativo se puedo hablar de que había tal cosa adentro del hardware que como pan caliente imponía en todo el mundo el Big Blue Brother. Pero la primera PC fue, es y será la Altair 8800, diseñada por Edi Roberts y difundida por el Popular Electronic que editaba Leslie Solomon, The Uncle Sun (El Tío Sol), en enero de 1975.

Este patoterismo cultural, aparentemente anodino y para el chiquitaje, típico de los imperialistas, ya se cobró varias víctimas con el Encarta cuando se equivocaron y cuando pusieron que la raza aria era la superior en realidad no quisieron decir tal cosa y lo mismo cuando vendian una versión inglesa de la batalla de Waterloo, sin mayores variantes, porque ahí ganaban los del Duque de Weelingthon, pero con el mismo desparpajo, por problemas de marketing, pretendieron deslizar otra francesa donde el ganador era el corso Napoleón Bonaparte.

Las adulteraciones de esa famosa (por lo vendida, como siempre) enciclopedia multimedia en lo que hace a adulteraciones del atlas que siempre coinciden por pura casualidad con la visión geopolítica del Departamento de Estado han sido abundamente denunciadas como para insistir.

La primera PC no puede haber sido jamás la primera en su género, en 1981, porque en 1976 ya estaba la Apple I, de Wozniak y Job, que resultó un fracaso, y en 1978 la Apple II, que sigue siendo considerada la mejor que se vaya a hacer jamás. Pero al mejor estilo Goebbels ellos insisten y el periodismo lacayo repite porque los premian con mendrugos de avisos y a los más olfas con viajecitos, alguna notebook y otras regalías.

Así suele empezarse, continuarse y apoderarse. Lástima la cantidad de borregos babiecas que andan dando vuelta y compran cualquier cosa, junto con los jueguitos y las papas fritas.

28.7.06

ISRAEL, UN ESTADO TERRORISTA

OJO A LA CEGUERA

por Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz

Siempre he apoyado al pueblo judío; un pueblo que sufrió el Holocausto, la diáspora, persecuciones, torturas y muerte, pero que tuvo dignidad, resistió a la opresión y luchó por sus valores religiosos, culturales y unidad del pueblo.

He señalado en forma reiterada, y sumado mi voz a muchas otras en el mundo, que el pueblo de Israel tiene derecho a su existencia; pero que también tiene los mismos derechos el pueblo palestino, hoy oprimido y masacrado por el Estado de Israel.

Es doloroso tener que señalar los comportamientos aberrantes que el Estado de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino, atacando, destruyendo, oprimiendo y masacrando a la población, mujeres, niños, jóvenes son víctimas de esas atrocidades que no podemos callar y debemos denunciar y reclamar ¡BASTA!

Se derribó el Muro de Berlín, pero se levantaron otros muros como el que Israel levantó para dividir al pueblo palestino. Creyendo que eso les da más seguridad; por el contrario, genera mayor enfrentamiento, dolor y división.

Pero los muros más difíciles de derribar son los que existen en la mente y el corazón, los muros de la intolerancia y el odio. Los ataques, la destrucción y muerte en Gaza y el Líbano y las amenazas permanentes a otros pueblos, han llevado al Estado de Israel a transformarse en un Estado terrorista, utilizando las torturas, los ataques a la población civil donde la víctimas son mujeres y niños. ¿Hasta cuando continuará esa política del terror?

Sabemos que no todo el pueblo de Israel está de acuerdo con la política de destrucción y muerte llevada adelante por el gobierno israelí, apoyado por los Estados Unidos y el silencio de los gobiernos europeos, cómplices del horror desatado en Medio Oriente. Están aquellos, tanto dentro de Israel y de Palestina, que desean el diálogo, la resolución del conflicto y el respeto a la existencia de los dos pueblos.

Eso es posible si existe la voluntad política y de los pueblos en lograrlo, con el apoyo de la comunidad internacional.

Lamentablemente las Naciones Unidas han perdido presencia, coraje y decisiones para poder aportar a la solución del enfrentamiento entre los dos pueblos, situación que pone en serio riesgo la Paz mundial. La ONU fue avasallada por las grandes potencias y la usan cuando responden a sus intereses y no a las necesidades de la humanidad. Es necesaria una reforma profunda y democratizar sus estructuras y hacerlas más operativa y eficaz en bien de los pueblos.

Es cierto que hay ataques y hechos de violencia desatados por sectores del pueblo palestino que reclaman sus derechos. No es a través de la violencia, que genera más violencia entre las partes, como se resolverá el conflicto. El Mahatma Gandhi decía que si se aplica el "ojo por ojo, terminaremos todos ciegos".

Los gobernantes del Estado de Israel se están quedando ciegos y arrastrando al pueblo al abismo.

Es necesario que la comunidad internacional reaccione y detenga la locura de los gobiernos, antes que sea tarde. Pero más necesario es que los israelitas y los palestinos reaccionen y comprendan que no pueden seguir matándose. Los responsables de la barbarie tienen que parar la locura en que se encuentran, sin salida alguna. Deben hacerlo en bien de los pueblos y la humanidad. [APE]

18.7.06

1936 - 18 de julio - 2006

Facsímil de un afiche de la época.


A LA RUMBA, RUMBA BAM

Las fechas son para el olvido, pero fijan a los hombres en el tiempo.

Jorge Luis Borges

Hace 70 años, un general gallego al frente de tropas moras del norte de Africa, se alzaba contra el orden constitucional republicano y daba comienzo la Guerra Civil Española. Durante tres años el desangre y la saña sólo puede ser la concebible en una porfía entre hermanos y también viejas inquinas entre antiguas regiones, disparidades que aún están lejos de desaparecer, restaurada la monarquía a la muerte del tirano.

La República, en inferioridad de condiciones bajo todo punto de vista, tuvo que soportar dos frentes de batalla: el enemigo y las rencillas internas. Este último fue el más atroz. El coraje y los actos heroicos no alcanzaron.

La causa republicana, más que posiblemente, fue la última universalidad del modernismo. Bajo el auge y organización de los comunistas, jóvenes de todo el mundo, aunque no sólo de esta tienda política, sino también anarquistas, socialistas, trotzkistas y aun sin partido marcharon sin dudarlo a dar la vida por gentes y tierras que nunca habían visto, que no conocían ni llegarían a conocer. No importaba: allí había ideales que superaban –y superan- fronteras.

No resulta para nada exagerado decir que la causa republicana fue la de todos los hombres libres el mundo. Sin querer caer en lo manido de los lugares comunes o en la sensiblería de las famas, Antoine de Saint-Exupery, el autor de ese clásico universal sin edades que es El Principito, se batió como un león, nada más que con ingenio y coraje, con un biplano catarriento contra lo mejor de la aviación alemana. Ernest Heminghway, como corresponsal guerra y escritor, legó páginas inmortales a la literatura universal. Pero como en todo hecho emblemático, paradigmático, hubo uno que se alzó como un símbolo, atravesó tiempos, lenguas, géneros, partidismos, necedades del sectarismo de todo pelaje: el asesinato de Federico García Lorca, nacido el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, Granada, y ultimado el 19 de agosto de 1936, luego de tres días de cautiverio, en Viznar, no muy lejos de la ciudad mencionada.

El académico irlandés Ian Gibson dedicó varios años de su vida a reconstruir fundamentalmente el asesinato. Incluso con el generalísimo sobreviviendo al borde de lo inexplicable la larga agonía con que se dio el gusto de despedirse después de tiranizar a toda la península durante más de cuatro décadas, alcanzó a sacar una edición de su trabajo donde el único error estaba en el lugar que le habían marcado los gitanos que había sido la ejecución y donde las gentes de todos lados concurría a dejar una flor. Muerto el tirano, lo llevaron al verdadero, distante no muchos metros, donde primero a él y otros pocos le habían hecho cavar su propia fosa cuadrangular, arrodillar en el borde y arrebatarles la vida de un tiro en la nuca.

A los latinoamericanos, particularmente a los argentinos, semejante asesinato cometido con un ser humano, a una cultura y a una lengua madre que no es común, nos toca mucho más de cerca. El método empleado para llevarse de una casa de Granada, donde estaba escondido en la casa de un poeta amigo falangista, va a ser calcado del que usarán los militares del Proceso para las famosas chupadas del Capitán Capucha y las mentadas Zonas Blancas.

Quien le va a dar la clave todo, con fotográfica memoria infantil y agudizado el recuerdo por la oscura conciencia de estar viendo lo prohibido, va a ser un hombre maduro que era apenas un niño encerrado la penumbra del living por el tórrido verano y a través de las rendijas de las celosías ve lo suficiente del tipo de operativo, la cara del hombre que se llevaban, su vestimenta y demás.

Fue hace 70 años. El Beta Test de lo que se venía. Los bandos claramente alineados en rojos y negros. El cancionero de entonces todavía se canta en los piquetes y ollas populares del Gran Buenos Aires. Hubo muchos errores y crímenes atroces. El asesinato del hijo adolescente del general Moscardó, a cargo de dinamiteros asturianos, porque el padre no quiso ceder a la exorsión de rendir la plaza, el Alcázar de Toledo, a cambio de esa vida, fue simplemente de una crueldad innecesaria, atroz, y lo de ese militar falangista, por encima de la causa absolutamente injusta e inhumana que defendía, la conducta de un valiente. No tapa ni equipara el bombardeo a Guernica, la capital cultural e histórica vasca, a cargo de la Legión Cóndor bajo el mando del teniente coronel Wolfram von Richthofen, estaba formado por cuarenta y dos aviones Heinkel He 111, Dornier, Junkers y Messerschmitt. No se pueden confundir la libertad con el aire libre.

Las Brigadas Internacionales a las que les cantara Pablo Neruda fueron el otro símbolo. Se lanzaron a morir al primer grito de la llamada, sin preguntar ni importarles nada, porque la causa de los trabajadores y la justicia social estaba por encima de todo. Los hicieron rendir y literalmente los echaron, después de usarlo, en nombre de las famosas razones de Estado que dicen encarnar siempre con lucidez y justeza los dirigentes cuando la historia indica que la mayoría de las veces embocan sólo de chiripa y cuando se equivocan, queda una carnicería de la que no se hacen cargo.

Fue hace 70 años. Y esta abstracta, arbitraria efeméride de las décadas, encuentra a la fecha con Medio Oriente otra vez en llamas y humaredas, el diálogo de sordos, la puja desigual, los civiles como el gran blanco y las nuevas diásporas para nuevos parias en una globalización de parias.

Fue hace 70 años. Mi padre había sido literalmente expulsado, extraditado de su Trenque Lauquén natal, por trabajar en una cooperativa agraria y fieles al ideario del Partido Socialista al que se habían afiliado, con otros veinteañeros iban a avisarle a los chacareros que les estaban haciendo la cama para comprarles las cosechas por monedas y despojarlos de los campitos. Lo delató uno de los sindicados como víctima que quizá fue premiado exceptuándolo del despojo colectivo. Sin ser fumador, en aquellos años, terminada su jornada de trabajo en un Buenos Aires al que nunca aceptó ni se adaptó, con otros recogían las estrujadas marquillas de los cigarrillos tiradas al suelo, les sacaban el envoltorio interior con estaño laminado que los protegía de la humedad, y hacían grandes bolas para entregarlos en los locales donde fundían el metal y mandaban los lingotes para proveer de munición a los milicianos. Es también a su memoria este recordatorio porque la causa que estuvo puesta en juego en la Guerra Civil Española está lejos de haber sido superada. Todo lo contrario. [AR]

30.6.06

¡CHICOS, SE ACABO EL RECREO!

El Apache Tevez y Javier Masclloran todo su desconsuelo. La derrota es una muerte simólica.

A ESTUDIAR Y LABURAR QUE SE VIENE LA NOCHE

Esta tarde en Berlín, luego de un alargue de 30' y por penales, en un partido por demás parejo y con una actuación más que decorosa, los dueños de casa pasaron a las semifinales y dejaron afuera a la Argentina. Asuetos en los colegios, rajes del laburo, TV de plasma comprados en cantidades récords con evasiones impositivas, bocinazos, el vaho narcotizante con la media docena que se les obsequió a ese fantasma de nación que fue la fusión de Serbia y Montenegro, el susto con los mexicanos salvado gracias a un zapatazo providencial de Maxi Rodríguez, todo eso se terminó.

Hasta las discusiones al dope de los que creen que el fútbol es eterno y los babiecas de los antifútbol, que por llevar la contra, eternizan lo que es más efímero que un cuesco en un canasto. En un país de una relación claramente exagerada con el fútbol, como definió Jorge Valdano en Clarín con motivo del vigésimo aniversario de La Mano de Dios y el otro, la divinidad en que se convirtió a un jugador que pasó a ser sinónimo de argentinidad, justamente por esa clara relación exagerada, ya no pensará en la trascendia del gesto operístico de no desfilar junto a sus compatriotas, compañeros y colegas el día de la inauguración, formando parte de delegación y atrás de la bandera patria, haciendo rancho aparte para su propia inauguración y visitando e irrumpiendo claramente en el campamento argentino como excepción, para llevar sus palabras iluminadas a los jovencitos inexpertos, todo bajo la anuencia tácita del mandamás de la AFA que había fracasado en ponerlo como manager de José Pekerman y éste que de pronto, en medio de la conferencia de prensa, anuncia que se va cuando el otro había dicho que había Pekerman para rato y el 10 que su sueño es ser DT de la selección nacional. ¿Ya se olvidó todo lo que pasó en 1994, cuando tenía un paraequipo propio médico para adelgazarlo y revitalizarlo, que estaba fuera de las normas, y en el control antidóping le encontraron un cóctel de efedrina que él juró por las hijas que se trató de un error por no saber inglés y comprar en una farmacia norteamericana algo que no correspondía y un amanuense descerrajar un libro donde se clama su inocencia y la participación de la CIA en una conspiración para ralearlo y cortarle las piernas?


La AFA se trae en las arcas, para repartir entre jugadores y cuerpo técnico, 8 millones de dólares y de esperar que no se olviden de traer de vuelta, a un costo alrededor de los 300 mil dólares, las tres toneladas (3 mil kgs.) de equipaje no acompañado con que partieron, cosa que no faltaran slip, medias, camisetas sin mangas, la original, la azul de muleto, zapatitos de todos los colores y marcas. También es de esperar que mañana peguen el retorno los 250 dirigentes invitados por el califa Julio Humberto Grondona para sus propias RR.PP. y que no se queden hasta el final, con todo pago, como representación simbólica. Como dijera Borges en 1978, cuando nadie se animaba y a él lo protegía el paraguas de su prestigio intelectual, la vejez y la ceguera, los Mundiales son una calamidad que por suerte pasan pronto y para lo único que sirven es para que aumenten los precios. Acá, entre gol y gol, volveremos, volveremos, el PE, con el titular a la cabeza, se aumentaron los sueldos un 55% y los legisladores un 19%. Evo Morales vino entre charangos, quenas y sikus. El gas se fue a 5 dólares y hay que ver cuánto se le puede enchufar a los chilenos de este garrón porque la incidencia de semejante insumo va a pesar en los precios. Las relaciones con la Moncloa andan a partir de un chupete, pero entre el presidente santacruceño y la Repsol-YPF un sólo corazón y las tarifas de los servicios públicos, despacito, despacito, como en el fulbo, hay que aumentarlas por más que nos obsequiaran con un 5% de las acciones de unas Aerolíneas Argentinas que salvo los dos Tango para uso oficial y exclusivo tiene aeronaves alquiladas.

Esas vacaciones de la realidad que son los deportes, particularmente el fútbol, estirando la evasión de los 90' reglamentarios por fin de semana a un mes, se acaban de terminar y un poco antes. Empezaron el viernes 10 de este mes, con un triunfo bastante pedorro frente a los ignotos de Costa de Marfil, y terminaron hoy, más o menos a las 15:30 hora local por el alargue, tres semanas después. Hasta el 2008, en Sudáfrica, salvo unas 427 copas locales, sudamericanas, americanas e incluso transoceánicas, más todos los campeonatos partidos en ocho por lo menos para que sean más partidos y mayor gilada compre alguna entrada y TyC tenga apara abastecerse como el Pacman, no va a haber más Mundial, se va a terminar el bombardeo mediático insoportable y grosero, barato, la peregrinación de jetoneros de todo calibre a Alemania, ya sean periodistas, actores, políticos, aventureros, barrabravas, pungas y turistas sui géneris.


Finish. Kaput. Cest finie. E finito. Acabóse.

La realidad es tirana.

Y Alemania 2006, para Argentina, acaba de comenzar a ser recuerdo en lo estrictamente deportivo. En el país de la relación exagerada recién comienza la cacería generalizada de cabezas a colgar, si Riquelme sí o si Riquelme no, por qué Lionel Messi, consagrado sin jugar, a los 19 años el nuevo Maradona, fue prácticamente un espectador que no pagó entrada, si había necesidad de jugar con dos 5, cómo poner a Julio Cruz, (a) El Jardinero, con 31 años y menos hábil que cualquier europeo poco hábil con lo que quedaba en el banco, urgente buscar a un mufa que fue la causa real de la lesión del Pato Abbondanzieri, un atajador de penales en ese partido, y olvidarse cómo reventaron a Germán Lux, que era el verdadero arquero suplente, so pretexto de mal ejemplo para el grupo que estuviera todavía elaborando el duelo de su hermano suicidado cuagtro meses antes y casualmente pusieron de tercer arquero al de Independiente, de casualidad el equipo del dueño de la pelota. Para colmo, el papelón de las piñas finales por haber entrado en la clásica provocación del babieca contrario que nunca falta y en el país el secuestro durante exactamente todo el Mundial de un revendedor de autos del GBA por el que se pagó un total de 60 mil dólares de rescate porque la primera cuota se la habría mexicaneado otra banda y el ajusticimiento sumario, también en el GBA, de un chico de 15, después de torturas y prenderle fuego mientras agonizaba, por ser el responsable de haberle pegado una tunda que dejó de hospital al dueño del televisor usado en el barrio pobre y sus tres hijos mayores, de entre 35 y 42 años, dos de ellos suboficiales de Marina de la ESMA y el otro perteneciente a ese Ejército Fantasma que es el de los custodios privados, lo levantaron en un Falcon verde de vidrios polarizados, efectivizaron la venganza por la paliza que tiene en terapia intensiva al padre, desató un enfrentamiento entre una jueza de menores que fue miembro de un organismo de derechos humanos y le reclamó al gobierno que no alcanza con descolgar retratos ni repartir planes de beneficencia sino que hay erradicar la pobreza, la deserción escolar y el buraco en la salud pública con medidas concretas, todo esto mientras se encara la enésima reforma al Código Penal para -entre otras cosas- sacar la figura de la asociación ilícita a ver si la aplican de una vez a las barras bravas, las tienen que meter presas con dirigentes y todo y no puede ir ninguno al próximo Mundial de Sudáfrica.

Volveremos, volveremos... A Ezeiza, por lo menos. Y lo de los 3 mil kilos nadie se va a ocupar porque el chiquitaje es para los boludos de siempre y como en el 66, siempre los alemanes, nos pusieron un árbitro eslovaco de un país de al lado, que hummm..., no es que sea mal pensado, porque los fantasmas no existen, pero que los hay, los hay.

A 40 AÑOS DE LA PAYASADA PATRIOTERA

Tumulto en la mitad de la cancha. Lo califcaron de afano de los piratas.

SALVO UNO, NADIE VIO NADA


Hace cuatro décadas, el 23 de junio de 1966, la selección argentina bajo la batuta de un Valentín Suárez, (a) El Zorro o El Hombre Esperado, ex secretario privado de Eva Perón y funcionario del Ministerio de Trabajo, presidente de Banfield y piscólogo laboral sin título habilitante, que se aprestaba a asaltar la AFA tras el golpe de Estado que derrocara a Arturo Illia y era el poder detrás del trono de las DT que adornaban el buzo de Juan Carlos Lorenzo, (a) El Toto, en Wembley se enfrentaron también por octavos de final los dueños de casa y los celestiblancos que por cábala habían empado con la Alemania Federal para no tener que jugar con los uruguayos que tienen siempre la mala costumbre de arruinarnos la fiesta, tanto a nosotros como a los brasileños. La orden era empiojar todo, sobre todo al capitán Antonio Ubaldo Rattin, (a) El Rata, actual diputado nacional por el partido del carapintada Aldo Rico, y el recurso de pedir el intérprete por cualquier cosa entró a esgunfiar al árbitro alemán Rudolf Kreitlein. En aquel entonces los partidos se filmaban en 16mm., blanco y negro, una sola cámara, y se los veía en diferido por tevé 48 horas después. Hubo un evidente foul en un ataque inglés en el área argentina, el alemán no lo cobró, siguió el juego, la pelota fue rechazada y el objetivo de la cámara se fue tras ella. Rattín se fue tras el Kreitlein, que corría para el centro de la cancha, jodiéndolo, señalándose su brazalete de capitán hasta que el pelado, sin dejar de correr, le hizo con la mano que se las tomara, basta, y entonces el ex botero de San Fernando, último gran caudillo del fútbol y boquense de alma y por quintaesencia, se le puso a la par y con la mano derecha frotó el pulgar sobre el índice en un lenguaje que se entiende en todos los idiomas. No había tarjetas rojas. Pero lo mismo lo rajó. Maestros de las confusiones, se armó el borbollón, nadie quería entender nada, El Rata no se quería y terminó sentándose en la alfombra roja de la Reina que por supuesto no estaba porque si no lo sacaban a patadas en el culo, arancó un banderín, todos los ingleses enardecidos en las tribunas gritaban Animals! y cuando terminó el encuentro, clara y tranquilamente favorable a los locales por 1 a 0, a la salida también hubo borbollón, El Loco Gatti y El Pato Pastoriza que habían estado en el banco de suplentes le calzaron varios mamporros al soplapitos bachicha y todos volvieron a Argentina como héroes y a los héroes los recibe el presidente de la república en la Casa Rosada, algo que con gran patriotismo hizo el general Juan Carlos Onganía, que acababa de inaugurar la cursillista y corporativista Revolución Argentina, desalojar a los garrotazos a judíos y comunistas de la Universidad de Buenos Aires, liquidando 40 años de ciencia y tecnología, implantaba las fronteras ideológicas, se iba a comer dos cordobazos y le iba a quedar colgado para siempre el mochuelo del secuestro y muerte de su camarada de armas, Pedro Eugenio Aramburu. De canciller, por casualidad, tenía a Nicanor Costa Méndez, de la Deltec, el mismo de abril de 1982, en circunstancias de otro golpe, y con esa natural propensión al engorre, entre el nuevo ensayo fachistón, el nacionalismo, la guerrilla que algunas partes tenía pintado de rojo que ya se venía y demás, Dardo Cabo, hijo de un dirigente metalúrgico que años después va a ser capturado y asesinado como montonero, y Cristina Vernier, más el sostén de Héctor Ricardo García desde Crónica, se mandaron una reivindicación simbólica aterrizando en avioneta en las Malvinas. La tarzada terminó como le terminaban al autor original de las tarzanadas cuando se le cortaba la liana. El malón de periodistas especializados enviados a Londres superaban los 150, pero ninguno vio nada. El único que lo hizo, que dijo que Alfredo Destéfano le adelantó que había chimentos que se venía algo turbio, que su compañero de cabina no entendía a qué jugaban los argentinos, si era a hacerse echar, y lo que pasó realmente con el pelado alemán, fue Dante Panzeri. Al pedo. Una golondrina no hace verano. Hasta los progres siguen glorificando la patriotada barata. Como el caso de Roberto Perfumo, (a) El Mariscal, que era el N° 2 de ese equipo y que como para él hay que decir según el periodista que tiene adelante, dijo cualquier verdura y participó también en cada jornada recordatoria del episodio histórico que tuvo al Rata como héroe y como mártir, también supo de los halagos del poder, un poco cortidos, es cierto, como fugaz secretario de Deportes de la Nación del transversalista Néstor Kirchner. Este 40° aniversario nos pescó con la resaca del pedo del 6 a 0 a los pobres serbios, así que nos tenemos que aprestar para que en el 2016 se festeje el medio siglo como corresponde: tan al pedo, atrayente y patriotera como fue la payasada original.

Preferiblemente en el Obelisco, che, eh.

26.6.06

¿TE ACORDAS, HERMANO?


QUE VEINTE AÑOS NO ES NADA

En junio de 1986, con el sello editorial de Nueva América, aparecía Muerte en la Cancha 1958-1985, de Amílcar Romero. El tema de fondo era por primera vez tratado y a eso se agregaba que en el período señalado se daba la singularidad de contarse con un centenar de hechos fatales. El final rematado con un Continuará despertó algunos escozores amistosos con los editores por cierta actitud timorata, el temor a herir la susceptibilidad de los cagones de la kulturita argentina, como les decía Cortázar, y la diferencia se zanjó con un terminante que si estaba de acuerdo en que la cosa iba a seguir, había que jugarse, ni la literatura testimonial y la industria del libro estaban en juego. Quedó, entonces, el Continuará y el libro digamos, por un decir, que estaba en la calle y ya había un muerto más.

A esto no tardó de agregarse muchísimas más singularidades. Primero que el pretendido centenar era, en realidad, 102, para nada un hecho meramente cuantitativo, máxime cuando hay vidas humanas de por medio, y segundo que hasta que no aparezca un dato mejor, se trata de uno de los libros de cualquier género que más se ha citado, menos se ha leído (sobre todo entre los que lo empezaron a poner como lugar común de la bibliografía del final, para no desentonar y curtirla de leídos) y mucho menos vendido. Eso sí, alguna cucarda ha merecido: en más de una tecnicatura, tanto en universidades estatales como de la enseñanza privada, lo han puesto de lectura obligatoria en no muchas y de alternativa en varias más. Algo es algo; siempre más que nada. Ahora bien; en un balance somero a tantos años vista, entre tantas catástrofes comerciales y la cuesta abajo en la rodada de lo que sea cultura o por lo menos aspire a serlo, se lo debe tomar en cuenta con méritos propios como para tener su lugarcito, si no en el podio, por lo menos en la foto.

La mayor parte de la edición, hecha todavía con linotipos y plomo caliente, durmió durante por lo menos una década el sueño de los justos en un depósito de un viejo edificio de la calle Talcahuano, entre Corrientes y Lavalle, junto a otros congéneres del mismo sello u otro nombre de fantasía, como una lujosa edición de tapas duras y sobrecubiertas acerca de la gloriosa trayectoria de Los Pumas y El asesinato del wing izquierdo, una exhumación del género folletinesco que había realizado Jorge Fernández Díaz por ese tiempo, anticipándose imaginativamente a la constitución de una agrupación de padres de hijos muertos en las canchas que se movían en una Traffic, con una estructura, motivaciones y objetivos muy similares a los de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Los hallazgos, apartes de los literarios, que no eran pocos, acuñaba por primera vez la expresión Secuestros SA, que a partir de ahí tuvieron a bien afanársela sin escrúpulos, comillas ni cita como corresponde hasta el día de la fecha.

Hubo un tiempo bastante largo en que como abrazos a un rencor con el excelente trabajo de Fernández Díaz, envasados contra cualquier contaminación por una común envoltura en esa película de polietileno con que ahora se envuelve todo, aparecieron los dos, colita contra colita, a $ 0,50 cash, no se admitían tarjetas de crédito, en una librería frente a los Tribunales de San Isidro, propiedad del gerente del sello editor. Ni así pudieron agotarlo. En los primeros tiempos de la salida fue tal el aparato de distribución puesto como infraestructura que la mayoría de deudos, parientes y amigos de las víctimas tuvieron que ir directamente hasta la sede central de Talcahuano al 400 a comprarlo, cuando ahi no se vende al menudeo y la molestia de la empleada de tener que ir hasta el depósito, al fondo de un edificio que se está cayendo a pedazos y llenarse todas las manos de polvo.

Más de un humorista conocido o amigo de los que nunca faltan, enterados de esta retahíla inédita en la campaña de promoción, entró a hacer correr la bola que en realidad Nueva América era una cortina de humo de El Abuelo, por entonces vivo, y Julio Humberto Grondona para lavar dinero proveniente de la venta ilegal de pororó en las canchas. Mejor ni tocar el punto contrato de edición y rendición periódica de cuentas.

En la actualidad, en una tómbola asquerosa que renueva cada muerte y con La Nación a la cabeza regateando los asesinatos policiales oficiales, la contumacia y obediencia debida de El Gráfico hasta que la Industria del Espectáculo lo barrió hasta convertirlo en una versión mensual de la Radiolandia del fútbol, más los patrióticos esfuerzos de la cantidad de alcagüetes que tiene la AFA, el total supera los 240, y aunque los babiecas trillan lugares comunes como que a los finaditos la vida no se la devuelve nadie y la sangre es lo más democrático que tenemos a mano, el fenómeno ha cambiado cualitativamente y si vivir implica ya antropológicamente una muy compleja cultura, matar y morir no lo es menos.

Como cada Mundial tiene a bien producir en el neoliberalismo, éste también tuvo lo suyo en materia de libros de ocasión, pero todo bien light, no se trata de andar nombrando al Diablo en la casa de Dios. Es hasta una cuestión de buen gusto. Pero incontrolable como todo fenómeno humano colectivo están en marcha simultánea dos documentales sobre la Puerta 12, gente de una de las principales universidades privadas está a punto de largarse con otro sobre las barras bravas en general y en Europa ya hay más que borradores hechos para una coproducción que se salga de una vez de los espectacular del fenómeno y por lo menos arriesgue alguna hipótesis en este jabón de la bañadera que se sigue resbalando y que llega al colmo de ir con escolta policial propia a Alemania, hacer bien los deberes con la FIFA, ya ha generado tres leyes especiales, dos se han quedado esperando y tienen una subsecretaria de Estado nacional a cargo del asunto, todo en medio no se sabe si de una tara colectiva o de una perversión realmente revulsiva, porque la nomenclatura oficial sigue siendo la de marginales, una minoría de delincuentes enquistada en el fútbol, malandrines comunes disfrazados de hinchas, etc., mientras el principal referente se casa y veranea en Pinamar, es un ñoqui del gobierno municipal, se casa con una asesora del gobierno provincial de Buenos Aires y cuando se la ve peludas en Tribunales llama al Jefe de Gabinete con el celular por la línea directa.

En cuanto a la posibilidad de una reedición actualizada, si es fiel a la más estricta verdad, conversaciones en forma de ofertas volátiles no faltaron, la rotunda confirmación de lo que también fue el marketing primero ha alejado cualquier posibilidad de seguir adelante. Sin embargo, si bien biológicamente llega el tiempo en que se deja de ser joven, por el mismo motivo hay otros que lo son y no falta el que se encuentra persistiendo en hacer una remake, hablando con editoriales que como la canción de Pablo Milanés a todo dicen que sí, jamás dicen que no, para luego poner a macerar en algún cajón los originales y siempre encontrar que hay un leve sesgo en el enfoque en una tema tan interesante y tan actual, porque si los rompepelotas que son DT ad hoc sobran, los que encuentran que siempre tienen la justa sobre el libro de violencia del fútbol de otro abundan como los virus informáticos.

Han pasado veinte años. Por una convención absolutamente arbitraria es el tiempo que se estipula para el desarrollo y entrada en acción de una nueva generación. Y el fenómeno de Los Muchachos, o Batatas, como se los llegó a denominar en pleno apogeo de la Segunda Década Infame, no ha dejado de desarrollarse como para que ya no quepan dudas que forman parte del paisaje, igual que Caminito o el Obelisco, y que la trillada minoría infiltrada en realidad es la vanguardia de una clase dirigente para hacer los trabajos sucios que para nada curiosamente permite la infiltración de elementos extraños, minoritarios, menos que menos decentes, trabajadores, ciudadanos comunes, en una sociedad ya descaradamente anómica y lumpenizada. A punto tal que a nadie se le ocurrió mencionar lo que está a la vista, como son los hilos conductores que van de la construcción del Monumental, en 1930, a la primera masacre en junio de 1944, y pasando por la Puerta 12 de casi un cuarto de siglo después, ya con 80 muertos a cuestas, encontrar que República Cromañón con sus 194 no podía si no ser la consecuencia lógica y todo con la misma materia prima. [AR]

23.6.06

ASI SE DESTRUYE LA HISTORIA

"Ya nunca me verás como vieras,/ recostao en la vidriera/ y esperándote..."

CONSIGUIERON CERRAR EL BAR BRITANICO

Esta tarde, luego de 16.790 días, lo que implica 402.960 horas de estar abierto ininterrumpidamente, los dueños legales de la histórica esquina de Defensa y Brasil, justo frente al monumento al andaluz don Pedro de Mendoza, fueron desalojadas las instalaciones, metidas en cajas y cajones las pertenencias, Pepe Miñones, José Trillo y Manolo Ponce, sin los sacos de dudosa blancura y más dudoso planchado, se retiraron con la parquedad que hacen los gallegos, apenas balbuceando "bueno, ya no hay más nada que hacer" y "hombre, qué decir: una vida".

Entre tanto, los más curiosos y atrevidos se mandaban para tratar de manotear un pocillo, un plato algún cenicero, las viejas copitas para la grapa y el anís, algo que con la fuerza del amuleto permitiera seguir guardando el recuerdo del querido bar con sus luces amarillentas que sólo se cortaban con los apagones, mesas viejas y enclenques, quemadas de puchos, café barroso y esperar las medias lunas tibicietas de los amaneceres por el lado de la barranca de Brasil.

Las famosas Leyes del Mercado dictaminaron que el propietario del local, Juan Pablo Benvenuto, decidiera alquilárselo a otro y ofreciera
20 mil dólares para pagar las indemnizaciones de los que trabajaron allí todo este tiempo y al medio campo oriundo de lo más rancio de Galicia pasar a la categoría de empleados del nuevo fantasmal inquilinos.

¿Es necesario adelantar la respuesta a coro de tres gallegos al signore Benvenuto?

La inútil cháchara oficial, poco más de un mes atrás, la Ciudad de Buenos Aires reglamentó la
ley 1227 que ordenaba respetar el patrimonio histórico cultural tangible e intangible de estos edificios. Acorde a esa reglamentación otra inutilidad reforzó la primera y un juzgado porteño dictó una medida cautelar en beneficio de la mantención del Bar Británico. Pero lo que tiene de bueno el Derecho es que siempre para un juez hay otro y metánse la medida cautelar al fondo a la derecha porque vino otro Su Señoría y puso el pulgar abajo: Desalojo, no jodan más y la terrible tramitación de arrancarse la piel a tiritas empezó hoy a las 7 de la mañana.

Por supuesto, bastante antes, cuando los conocedores de lo fáctico vieron que ya estaban tendiendo la cama y cocinando el final obvio a fuego lento, hubo pronunciamientos populares, noches en vela y demás, pero al final Benvenuto terminó cantándole a lo que se le cifra en el nombre y recuperó los m3 vacíos y seguramente un estudio de arquitectura paquete lo reciclará y lucirá mucho más bonito, pero sin alma.

Mercado sigue demostrando que la única ley vigente en Argentina es la de la gravedad. Pero la que se le ocurrió a Newton cuando un manzanazo lo sacó de la siesta, si no por lo grave que se está poniendo todo esto. Pronto los modernistas con capitales nunca demasiado claros pueden encontrar que el Parque Lezama que está enfrente es una caca, sobre todo poco rentable, y proceder a talar los árboles añosos, pasarle la topadora al anfiteatro natural y hacer una réplica de Disneylandia.

Total, si lo único que nos falta es festejar el 4 de julio. Vamos, vamos: a sacarse la careta.