24.10.05

INTERNACIONALIZACION DE LA AMAZONIA

Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES/ WASHINGTON POST, TODAY

y en los diarios de mayor circulación de Europa y Japón.

En Brasil y el resto de Latinoamérica este artículo no fue publicado.

Durante un debate en una universidad en Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación del Brasil, Cristovão Buarque, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. El joven estadounidense introdujo su pregunta diciendo que esperaba una respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Esta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

"Realmente, como brasileño sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.

Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás que es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las Reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia.

Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos, Manhattan debería pertenecer a toda la Humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia, Recife; cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EE.UU. quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares de EE.UU. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del Mundo tenga la posibilidad de COMER y de ir a la escuela.

Internacionalicemos a los niños tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merece los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar, que mueran cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo. Pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente NUESTRA!

17.10.05

CHE, PONGASE DE ACUERDO

El sábado útimo la muchadada de Estudiantes de Buenos Aires con sede en Caseros volvía de jugar con San Telmo y la custodia policial de la República Federal de Buenos Aires los dejó en la frontera con la República de Tres de Febrero y sin custodia, así que como los colegas de Almagro, cerca de la canchita de José Ingenieros, estaban alternando luego de su partido con
Atlético Rafaela de Santa Fe, procedieron a detener los micros, bajarse y darles para que tuvieran.

Sucedió lo previsto: se dieron. No alcanzaron a incendiarles el gallinero, como estaba previsto, pero algo es algo. Claro, intervino la policía y se dieron más porque entonces fueron TRES los bandos en pugna y, para colmo, uno con armas de fuego. La mamá de Mauricio Suárez, de 26 años, (a) Fatiga, no pudo terminar bien su día porque al muchacho lo mataron. Médicos del Hospital Piñero declaron en vivo, muy cautos, que la herida que tenía en el hombro, entre la
clavícula y el cuello, al que ya había entrado cadáver, era de tal índole que no acercaban a dar con qué había sido producida y que el deceso se había producido por el desangre.

Los diarios primero hablaron de la detención del jefe del Operativo Especial del lado de la República de Tres de Febrero, por chambón, pero que un efectivo con el arma reglamentaria en la mano subió a uno de los colectivos atacantes y lo fusiló a Fatiga sin más trámites, a medio metro, con la Itaka cargada con perdigones de guerra. ¿Causa? Gravísima. El ahora finado tuve la insolencia, tupé y atravimiento al ver cómo venía el taquero repartiendo culatazos a troche y moche de decirle: "¡Pará! Pará de dar tanto."

Un negrito insolente. ¿De dónde se conocían para tutearlo, más siendo un pendejo, y el otro hombre mayor, autoridad, custodio del orden y auxiliar de la Justicia?

Se trataba del comisario Juan Carlos Furnus, que quedó en chirona, a disponibilidad y con la teórica sombra de un mínimo de ocho años por homicidio simple agravado por el cargo. A las pocas horas, el periodismo siempre sensible a todo lo que sea ver el ser humano atrás de cualquier cosa, hizo correr la bola que el susodicho había tenido un intento de suicidio.

Es posible y probable. Lo que sí dice que si fue intento, fracasó. En cambio, a Fatiga literalmente lo vació, por la flor de fuego de la Itaka a esa distancia es poco más grande que el orificio donde sale, pero al hacer impacto se abre y rompe todo lo que encuentra. Fueron nueve perdigones 9 mm.

No somos ordenados ni prolijos ni para hacer cagadas.

Eso sí, como siempre los mecanismos de invisibilización se ponen en marcha, ahora todos casi dicen a coro que el total de muertos en las canchas es de 174, sin aclarar desde cuándo, pero en realidad ya se acercan a las 250 porque no cuentan a los negros del interior que no son argentinos y tampoco a los que da de baja la policía porque no son humanos. Como tampoco cuántos van ya a itakazos a quemarropa porque el Fatiga de Caseros no es ni el primero ni el segundo, y este último para colmo, a días que un ilustre camarada mendocino le tronchó la carrera a un futbolista de San Martín tirándole de un poquito más lejos en pleno pecho y no lo pasó a la categoría de alma en pena porque, dicen, Dios es cuyano y encima hincha de ese club.

Siga el baile, muchachos, siga el baile, al compás del tamboril y con Los Auténticos Decadentes.

¿LA HISTORIA SE REPITE?

Ahora dicen oficialmente que en el ex penal militar de Magdalena, desde hace un tiempo civilizado, por una cuestión del las tantas entre internos, se pelearon, prendieron los colchones de gomaespuma y se achicharraron y asfixiaron 32 de ellos. La versión es muy parecida a la del famoso Pabellón 4, de Villa Devoto, el crimen colectivo quizá más monstruoso entre los tantos cometidos durante los Años Negros, donde un número nunca precisamente
determinado de detenidos, pero alrededor de 70, fueron achicharrados hasta con lanzallamas cuando se atrincheraron de una requisa feroz poniendo los colchones como escudo, no les abrieron las rejas y encima los ametrallaron desde la pasarela.

No es tanto. sea como sea, lo que ocurrió en Magdalena. Eso sí, en la Argentina, nunca los hechos sucedieron como después cuentan las versiones oficiales. El mero instinto de supervivencia de un preso le dice que jamás prender fuego a colchones que son bombas de tiempo que tiran esquirlas como antorchas que se prenden al cuerpo como napalm, aparte de exhalar una humareda negra mortal. Es preferible comer vidrio. O igual a comer vidrio. O aniquilarse a dentelladas. En este caso no sería una rencilla entre patotitas enfrentadas, algo bastante común en cualquier penal del país, si nos atenemos a la candorosa versión de las autoridades, que no explica razonablemente por qué el personal se olvidó de abrir las rejas para que escapara el mayor número de reclusos, si no un suicidio colectivo.