23.11.05

EL ALMA EN PENA DE ALEX BLUMBERG HIZO CUMBRE

INGRINGULIS POSMODERNISTAS

En la Reunión Cumbre que se llevó a cabo en Mar del Plata el pasado 4 y 5 de noviembre y que supo a bien congregar a hombres armados con todos los modelos y calibres, en medio del aluvión de imágenes, muchas muy filtradas, en una de la cumbre gorda, como un pantallazo, apareció la inconfundible del inefable ingeniero Juan Carlos Blumberg, pero sin la carpeta, padre del jovencito Alex, secuestrado y asesinado en el momento que lo liberaban, hecho singularmente conmocionante que convirtió al padre en un referente que llamó a concentraciones multitutinarias.

A pesar de lo indiscreto de cierto periodismo nunca se supo mayores cosas de la vida de los Blumberg, salvo que viven en una elegante residencia del conurbano norte, pero no en qué esfera profesional se desempeña, el rubro, los ingresos, etc. Salvo ataques de tipo político acerca de estar financiado su movimiento por otros afines al acual presidente norteamericano lo demás en un misterio.

Y justamente hizo esa fugaz aparición, en una reunión en donde aparentemente haber sufrido la desgracia de perder un hijo en esta actividad que se ha vuelto tan asidua y rentable como es secuestra y matar, apareció el ingeniero Blumberg.

También lo hizo, siempre muy fugazmente, por el juicio seguido a Hugo Conzi por el bárbaro asesinato de Marcos Schenone. Tras cartón, con un Cromañón que no se apaga ni deja de echar gases tóxicos, los cañones apuntaron a otro padre de una víctima menor de edad, el abogado Juan Carlos Iglesias, convertido también en un referente público en una sociedad donde el vacío de líderes hace que episodios amargos, tristes, como un sucuestro o una masacre por desidias oficiales varias, entre otras cosas, saquen a ciudadanos comunes de su circuito habitual de vida y se los convierta en figuras nacionales, algunas hasta con aparentes ambiciones políticas, no desmedidas, porque dada la escacez reinante y los buracos existente esto está para cualquier cosa.