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14.6.05

UN FUTBOL CON REBOTES TRAGICOS

UN MUERTO Y UN MUTILADO EN EPISODIOS NO MUY CLAROS


El joven arquero de la reserva de Independiente y la selección nacional de su categoría, Emiliano Zapata, de 17, quien conducía en Volkswagen Gold a las 02:50 del lunes, acompañado de otros menores, entre los que iba su novia y su hermana, bajando el Puente Pueyrredón se incrustó en la culata de un semirremolque y las heridas que sufrió en el cerebro por lo pronto le comprometieron seriamente un ojo, las secuelas neurológicas son difíciles de prever y pusieron en riesgo su vida y del futuro promisorio en el terreno deportivo mejor ni hablar.

A hacer declaraciones salió su manager (sic), cuando tratándose de un menor de edad los tratados internacionales al respecto prohíben su explotación económica. Aparte, proveniente de un hogar humilde y común de la zona de Avellaneda, el valor del auto que conducía son indicadores que a un menor, por más emancipado que estuviera, se lo debe mantener dentro de ciertas pautas.

Más o menos a esa misma hora, en Corrientes y Gurruchada, del barrio de Villa Crespo, un ciudadano argentino de 39 años fue muerto a balazos por el comerciante chino dueño del bar, que disparó el cargador de la automática 9mm y, al parecer, en un hecho más que lo oscuro de la hora, otro chino no habría alcanza a hacer uso de otra arma considerada calibre de guerra.

Al muerto las cámaras de tevé lo mostraron envuelto en la bolsa negra, al pie de una mesa de pool y fue sindicado como activo mienbro de la barra brava de Atlanta, que acababa de perder la final con Deportivo Morón para ascender, y estaba en compañía de sus hijos menores. El motivo de la reyerta, siempre al decir de informaciones oficiosas, recogidas al pasar, debido al silencio oficial, fue que la víctima fatal se habría negado a abonar una botella de cerveza que había consumido o que en la liquidación final consideró que había una botella de más y el oriental, que fue detenido, al igual que su compatriota, tal vez por diferencia de idioma, sacó la cuenta con una botella de más.

La intervención policial, tardía, como siempre, sin embargo fue oportuna en materia preventiva porque los escasos testigos y paseanderos a esa ahora por esa zona estaban dispuestos a que el planeta quedara con dos chinos menos.